Aprueban el autódromo posadeño para el TC

Todo ok. Los directivos de la ACTC aprobaron las condiciones del autódromo (Foto El Territorio)

Todo ok. Los directivos de la ACTC aprobaron las condiciones del autódromo (Foto El Territorio)

Lo que para muchos puede significar un apretón de dientes y nervios, significó este martes un mero trámite para el Automóvil Club Misiones, que recibió la visita de directivos de la ACTC, que cada año llegan un mes antes del Turismo Carretera para ultimar detalles y organizar trabajos de última hora para la fecha que se disputará el 4, 5 y 6 de julio.
Roberto Argento y Sergio Garone visitaron el Rosamonte posadeño, en el cual la máxima categoría del automovilismo argentino correrá por octavo año consecutivo en la primera semana de julio.
Tras recorrer los 4.300 metros de asfalto, con las obvias paradas en cada lugar que sufrió mejoras, Argento terminó satisfecho con el presente del circuito posadeño. “Siempre vemos bien a este autódromo. Si bien hay que hacer una serie de cosas que ya son de rutina, ahora tenemos que priorizar los trabajos que se están haciendo. La gente no lo va a ver pero es importante para que todo vaya bien”, afirmó refiriéndose al entubamiento del arroyo que el año pasado pospuso varias horas el Misionero de Pista el año pasado.
“No hay obras grandes para esta carrera, hay algunas que estamos pensando para el próximo año que es una chicana en plena recta principal para hacerlo más vistoso y que reduzca en gran porcentaje la velocidad de la primera curva, más allá de eso, no tenemos nada que reprochar. Si bien siempre buscamos que haya más cuerpos de gomas en los alrededores del circuito. Lo ideal es que, cuando hay muro a unos 8 metros mínimo del asfalto, haya también gomas. Si la distancia es menor no es aconsejable porque el auto rebota y vuelve a la pista”, continuó Argento.
“Todos los circuitos son diferentes, pero la condición de este autódromo se asemeja a uno callejero, tenemos los escapes muy cerca. La gente se acerca justamente para eso, le gusta el riesgo y el piloto se tiene que esforzar para mantenerse adentro de la pista. No queremos que nadie se lastime, por eso somos meticulosos con el tema de la seguridad, de la cama de leca y de los cuerpos de gomas”.
Hace algunas semanas, varios pilotos de la máxima expresaron cierto miedo a la hora de llegar a Posadas. El autódromo, por sus características, exige y limita al mismo tiempo.
Acerca de eso, Argento contó que “hay pilotos que tienen respeto extremo por este autódromo. Sucede lo mismo con Rafaela porque tienen el muro muy cerca. Siempre uno se va, pero si trabajamos reducimos riesgos”.
Por último, el visitante tiró una primicia que ya se venía escuchando en las curvas del Rosamonte. Las reformas continuarán, pero “tenemos varias opciones. Una de ellas es la chicana, pero apostamos a cambiar el lugar del Autódromo, es decir, hacer un autódromo nuevo”, concluyó.

Fuente: El Territorio.

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