El misionero es el puntero del campeonato y el principal candidato a quedarse con la corona. Hoy temprano saldrá a entrenar. Al mediodía cumplirá con la clasificación para las dos carreras y por la tarde correrá la primera final del fin de semana.
Ayer el piloto de Puerto Iguazú recorrió los boxes y trabajó junto a su equipo, el Litoral Group, que testeó todos los detalles en el auto de Bundziak.
Además charló con su ingeniero de pista en la mejor puesta a punto pensando en que todos los pronósticos anuncian lluvia para hoy. Para matar la ansiedad el misionero salió a trotar por el circuito y luego tuvo una sesión de masajes y pileta.
“Empiezo a sentir la presión y quiero salir a acelerar ya. A mi me gusta la presión porque siempre respondí bien bajo presión y creo que va a ser un buen fin de semana si la lluvia no nos complica mucho”, explicó Bundziak.
Rafa, por un buen cierre
Otro que recorrió los boxes fue el obereño Rafael Morgenstern, quien estuvo junto al equipo Toyota y dejó todo listo para salir a clasificar.
“Venimos con muchos cambios en el auto, estamos entusiasmados con esos cambios y esperamos funcionar bien si no llueve. Para mañana (por hoy) hay anuncio de lluvia y si llueve va a estar difícil”, explicó.
Morgenstern fue el último misionero en consagrarse en la Fórmula Renault y mandó un mensaje a Rudito: “Me alegra mucho el presente de Rudito y me hace acordar cuando salimos campeones en el 2001, 2002. Es un chico con un enorme talento. Vamos a estar todos haciendo fuerza por él”.
El Súper TC 2000 saldrá hoy a clasificar y la actividad se podrá ver por TyC Sports desde la 15.
Los nervios y la ansiedad se hacen sentir en Córdoba
Aunque no lo refleje, Rudito Bundziak esta ansioso y tensionado. Ayer fue su propio ingeniero quien buscó tranquilizarlo con charlas y sacándolo de la zona presión.
Él también buscó su paz. Se calzó los auriculares, puso la música que le gusta y salió a correr por el circuito.
En su espalda lleva el reflejo de la tensión que vivió en los últimos días. Al igual que el nadador Michael Phelps, él se sometió a la terapia china que se hizo tan conocida en los últimos Juegos Olímpicos.
Antes de viajar hizo una sesión de vacuoterapia o ‘cupping’, que sirve para alivianar las tensiones y relajar los músculos. Así, en su espalda se pueden ver los moretones de las sesiones. Seguramente cuando hoy comience a acelerar estará relajado de cara a la definición.
Fuente: Pablo Lizarraga, El Territorio.





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