Juan Pablo Pastori se bajó de su Toyota Etios y no estaba conforme con la final de la Clase 2 que había corrido. Sabía que las expectativas eran otras, pero los fierros no respondieron de la misma manera.
“Una final muy complicada, el auto no funcionó como yo quería, así que traté de mantenerme en pista, no entrar en roces y sumar algunos puntos para el campeonato”, explicó el posadeño.
“El golpe en la primera vuelta pudo desalinear el auto, pero más allá de eso el auto no tuvo un buen potencial todo el fin de semana. Seguiremos trabajando con el equipo para revertir esta situación”, agregó Pastori.
“Lo positivo es que se sumó y estamos segundos en el campeonato”, finalizó el misionero antes de partir junto a su familia.
Fuente: El Territorio.




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