Clase 2: Iñaki Beitia tuvo una final soñada

Beitia tuvo una final soñada

El posadeño Iñaki Beitia se recibió ayer de piloto. La carrera que realizó ayer en el autódromo de Posadas fue épica y quedará guardada en su memoria para toda la vida. Beitia, que sigue los pasos de su padre Crispín, absorbió muy bien la presión de correr como local y tuvo un fin de semana de menos a más. Lamentablemente no pudo escapar del sábado negro para los misioneros pero en la final mostró todo su repertorio en un trazado que conoce de memoria.
Beitia largó 40 (de 44) y rápidamente se metió en los 30. La primera neutralización, en la octava vuelta, lo encontró en la 15ª posición y la segunda en la vuelta 14, ya lo tenía en la novena posición en la que vio la bandera a cuadros.
“Estoy súper feliz. Ya era un sueño estar corriendo como local lo estaba disfrutando mucho a pesar del resultado. Nos tocó largar 40° y terminar 9° así que estoy muy contento y agradecido con todos los que vinieron al autódromo, que me demostraron su cariño, estoy súper agradecido con ellos”, contó con una gran sonrisa.

“Quería dejar a Misiones bien representado, tuvimos mala suerte todos los misioneros, pero bueno pudimos remontar un poco en la final y espero que todas las familias que vinieron al autónomo lo hayan disfrutado tanto como los padres en su día. Feliz día para todos y en especial a mi papá que lo amo mucho y estoy agradecido por el apoyo de siempre”, resaltó el posadeño.Puede ser una imagen de texto que dice "ROSAMONTE ROSAMONTE CALAFATE PAPÁ Master Tecno"

“Las últimas vueltas me costó, pero hice lo posible por llegar, ya que había gastado mucho el auto en la primera parte de la carrera y además me atacaban desde atrás, pero feliz por el resultado que pudimos lograr”, finalizó.

Vuelta de página

El obereño Martín Blasig rompió dos motores durante el fin de semana y ya piensa en la próxima: “Una lástima, la rotura del motor en la serie nos impidió pelear adelante en la carrera, pero bueno son cosas que pasan. Hoy (por ayer) de vuelta una rotura nos impidió poder girar. Correr acá, que era lo que estábamos todos buscando, se terminó todo muy rápido para nosotros. Vamos a seguir por este camino a meterle ganas y no decaer, vamos a tratar de revertir la mala suerte”.

“Lo mejor del fin de semana fue el afecto de la gente, la familia, los amigos y el público. Eso nos motivó a no decaernos tanto con lo que pasó”, señaló.

Pastori también se fue masticando bronca. “No fue nuestro fin de semana. Se nos complicó todo el viernes cuando se rompió el motor. Siguió en la serie con el abandono por toque y hoy (por ayer) apenas pudimos girar. A dar vuelta de página y pensar en la próxima, que nos coincide con el zonal pero vamos a pedir si se puede cambiar la fecha para no perder terreno en ninguno de los dos campeonatos”.

Bustos se quedó con las ganas
El apostoleño Bautista Bustos no pudo largar la final de la Clase 2 por falta de motores. Es que antes de la final se habían roto ocho motores entre el viernes y sábado entre la Clase 2 y 3.

“Se nos rompió el motor en la serie, es muy triste porque estábamos corriendo acá en Misiones. El viernes tuvimos problemas con la directa de la caja que no nos dejó salir a clasificar. En la serie, ya en la primera vuelta el motor venía perdiendo presión de aceite y se nos empezó a complicar. En la segunda o tercera vuelta el motor dijo basta y nos dejó tirados. Buscamos motor hasta último momento, pero no se pudo conseguir, hubo muchas roturas este fin de semana”, explicó.

“Hubiera sido lindo poder correr las finales acá y demostrar el nivel que tenemos los misioneros, pero bueno se nos complicó a todos”, se lamentó.

Por otro lado, aseguró que se sintió “contento por el resultado de Iñaki (Beitia)”, quien largó desde el fondo y terminó dentro de los 10.

Fuente: El Territorio.

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