La «Francomanía» misionera llegó ahora hasta Las Vegas

La "Francomanía" misionera llegó ahora hasta Las Vegas

Desde que debutó Franco Colapinto en la Fórmula 1, en cada fecha se multiplican las banderas argentinas y no importa donde sea hay aliento argentino para el piloto de Williams.
La Francomanía misionera llegó a Las Vegas de la mano de Ignacio “Nacho” Palacios, un empresario misionero que supo correr en el Turismo Carretera (TC) como acompañante de Ernesto “Tito” Bessone y después tuvo su equipo de TC2000, el DP-1 Team.
Hace unos años se radicó en Miami, donde instaló una empresa de rent-a-car con base en el aeropuerto, que ya cuenta con varias unidades, muchas premium (Ferrari, Porsche, BMW). También la compañía alquila yates y barcos para turista.

En un alto en sus actividades junto a varios amigos argentinos, entre los que están el ex piloto del TC Rubén “Tano” Salerno, resolvieron viajar hasta Las Vegas para ver la Fórmula 1 y alentar el argentino.

La primera parada fue ir hasta el hotel donde se hospeda el equipo Williams, donde los recibió el propio Franco Colapinto y Alex Albon compañero de equipo del argentino. “Le pedimos una foto y sin drama nos atendió y nos dedicó unos minutos, nos prendimos todos a la selfi y nos agradeció que lo fuimos a alentar”, dijo sorprendido sobre el recibimiento de Franco.
“La verdad es un chico muy educado y está muy concentrado en su trabajo está acompañado por su papá, su cuñado y su familia”, comentó.

En la noche del jueves, Palacios pudo compartir una cena con la familia Colapinto donde estuvo su padre y parte de la familia. “Estamos con varios amigos de la época del TC y muy relacionados a su padre Aníbal. El papá corrió en el Turismo Nacional (TN) los chicos que fueron conmigo lo conocen de años y sigue igual, agradecido a los amigos que fuimos y le damos aliento a su hijo”.

Por último, contó la experiencia de ver la Fórmula 1 en Las Vegas. Dos horas antes de que salgan a la pista las calles están abiertas, por eso esta muy sucia la pista, que fue la queja de los pilotos. Después cierran todo y en un ratito dejan todo listo. Realmente es impresionante lo que hicieron acá, porque en la pista es casi de día de la cantidad de luces que ponen. Yo fui a varias carreras de la Fórmula 1 pero esto es increíble”.

Fuente: Pablo Lizarraga, El Territorio.

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