El primer auto campeón del Top Race está en una esquina de Posadas

El primer auto campeón del Top Race está en una esquina de Posadas

En una esquina muy transitada de la ciudad de Posadas, sobre la intersección de la avenida Quaranta y la avenida Alicia Moreau de Justo (ex ruta 213), descansa desde hace varios meses una verdadera joya del automovilismo argentino. No se trata de un vehículo cualquiera: es el Honda Prelude con el que Omar “Gurí” Martínez se consagró campeón del Top Race en 1997, convirtiéndose en el primer piloto en escribir su nombre en la historia grande de la categoría.

Para muchos peatones y automovilistas que pasan a diario por el lugar, el auto es apenas una curiosidad llamativa, ideal para una foto rápida. Sin embargo, detrás de esa carrocería se esconde una historia fundacional del automovilismo nacional, un capítulo clave de una categoría que nació en los años 90 para ofrecer una alternativa innovadora al Turismo Carretera y que con el tiempo se consolidó como una de las más importantes del país.

El Top Race tuvo su estreno oficial el 23 de febrero de 1997 en el circuito callejero de Pinamar. Aquella primera fecha marcó el inicio de una propuesta distinta, con autos importados de marcas internacionales, muchos de ellos de alta gama, y un formato de competencia novedoso para la época. En esa jornada inaugural, los ganadores fueron Juan María Traverso con un Mercedes-Benz 280 y Ernesto “Tito” Bessone con un Nissan 300, dos apellidos que ya anticipaban el peso deportivo que tendría la categoría.

El primer auto campeón del Top Race está en una esquina de Posadas

El campeonato se disputó a lo largo de nueve fechas dobles, bajo fiscalización de la Asociación Corredores de Turismo Carretera (ACTC). Cada presentación incluía dos competencias finales: la primera con grilla determinada por clasificación y la segunda con inversión de posiciones según el resultado previo. Además, el reglamento imponía una condición excluyente para aspirar al título: ganar al menos una carrera durante la temporada.

La definición llegó el 21 de diciembre de 1997 en el autódromo de Buenos Aires, utilizando el circuito número cinco. A esa última cita, Juan María Traverso arribó como líder del campeonato con su Mercedes-Benz, perfilándose como el gran candidato. Sin embargo, un toque con Luis Rubén Di Palma lo dejó sin sumar puntos decisivos. Allí emergió la figura del entrerriano Omar Martínez, que con una actuación sólida y sin errores se quedó con la victoria a bordo de su Honda Prelude y aseguró el campeonato.

El primer auto campeón del Top Race está en una esquina de Posadas

Martínez completó la final con un tiempo de 27m 6s 617/1000, escoltado por Carlos Sáiz (Alfa Romeo 164) y René Zanatta (Nissan 300 ZX). De esa manera, el “Gurí” no solo ganó una carrera clave, sino que se transformó en el primer campeón de la historia del Top Race. El subcampeonato quedó en manos de Traverso y el tercer lugar fue para Di Palma, también con Honda Prelude, modelo que volvería a consagrarse campeón en el año 2000, ya en otra versión de la marca japonesa.

Hoy, ese mismo auto campeón de 1997 se encuentra en Posadas y pertenece a la empresa ESCO, que mantiene un fuerte vínculo histórico con el automovilismo. Ramiro Ojeda, integrante del grupo, explicó el sentido de esta exhibición: “Fantástico de que el público de Posadas lo haya podido notar, la idea fue esa, tratar de causar un poquito de sorpresa. Año 1997, categoría Top Race, el Gurí Martínez… son nombres conocidos para el fierrero y para el no fierrero también”.

Ojeda remarcó que se trata de la unidad original con la que Martínez fue campeón: “Este es el auto original, fue el primer campeón de Top Race, una categoría distintiva, la que le sigue al TC. Inclusive todavía tiene la chapita con el número identificatorio del vehículo que dice Top Race”.

El primer auto campeón del Top Race está en una esquina de Posadas

Sobre el contexto histórico, detalló: “En la década del 90, con la importación abierta, se pudo acceder a muchos vehículos japoneses. El Honda Prelude no era común de ver en la calle, pero fue elegido porque el Top Race corría con seis cilindros, a diferencia del Civic. Honda presentó este modelo y ahí es donde entra en juego”.

El vínculo entre ESCO y el automovilismo va más allá de lo comercial. “Las relaciones se construyen con personas, no con vehículos. El auto es el instrumento que lo llevó a ser campeón, pero lo que valoramos es la historia del Gurí Martínez, un tipo laburante, que la peleó desde abajo. Esas historias son las que buscamos contar”, afirmó Ojeda.

El Honda Prelude fue donado por el propio Martínez para el museo de ESCO en Paraná y hoy recorre distintas provincias. “El primer destino fue Posadas-Misiones. Hace más de tres meses que está acá. Lo llevamos a escuelas, a distintos puntos de la provincia, y la gente se acerca a sacarse fotos”, contó.

El primer auto campeón del Top Race está en una esquina de Posadas

Para el grupo ESCO, la presencia del Honda Prelude campeón en Posadas tiene un valor que excede largamente lo material. Ojeda lo sintetizó como un orgullo institucional y, al mismo tiempo, como una forma de devolverle a la gente una parte de la historia del automovilismo argentino: “Un enorme orgullo, por supuesto. Ser elegidos tanto por la empresa como por los pilotos para este tipo de reconocimientos nos hace darnos cuenta de que el camino que tomamos en la construcción de relaciones es el correcto”.

En ese sentido, remarcó que la intención no es conservar la reliquia como una pieza inaccesible, sino todo lo contrario. “Algo loco que pasa es que muchos papás se acercan con sus hijos. Los que vivieron la década del 90 recuerdan la gloria de este auto y quieren que los chicos lo conozcan. La puerta está abierta, no tiene llave, te podés subir, tocarlo, sentirlo. Te estás subiendo a un pedazo de historia”, explicó.

El primer auto campeón del Top Race está en una esquina de Posadas

Para Ojeda, que el público pueda verlo de cerca genera un vínculo directo entre generaciones. “Eso es lo que más nos importa: que la gente pueda disfrutarlo, sacarse una foto, preguntarse qué es, investigar. Mostrar cómo se puede exhibir con orgullo parte de nuestra historia deportiva”, cerró.

Así, en una esquina cotidiana de Posadas, un auto que marcó un antes y un después en el automovilismo argentino sigue contando su historia, sorprendiendo a quienes se detienen a mirar y recordando que, a veces, los grandes hitos del deporte pueden aparecer donde menos se los espera.

Fuente: MOL.

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