Cerca de 3.000 personas se acercaron al circuito de Oberá para vivir el Argentino de Velocidad, que tuvo a los locales Borgmann, Mareco y Rodríguez como protagonistas.
La lluvia que regó gran parte de la tierra colarada desde la media mañana del domingo, no fue obstáculo para que la regular cantidad de espectadores se deleitara con el regreso del campeonato Argentino de motociclismo de velocidad al trazado del Automóvil Club Oberá.
Es más, la llovizna que cubrió la zona del autódromo desde aproximadamente las 11 adosó un condimento especial para que el espectáculo fuese mayor y la tensión se multiplicara en el mismo nivel.
En ese contexto, el balance final tuvo un resultado positivo, ya que los misioneros tuvieron una buena actuación, con el puertorriqueño Pablo Borgmann ubicándose en el cuarto lugar de la categoría más competitiva, la Súper Sports; el jardinense Marcelo Mareco se subió al podio en la Súper Sports B y el posadeño Rodolfo Rodríguez finalizó en la sexta colocación en la Stock Bikes Amateur.
Los cerca de 3000 asistentes al circuito pudieron agregar una gran definición entre las dos motos de 250 cc que se cortaron por lejos en la delantera: el uruguayo Maximiliano Gerardo y el santiagueño Carlos Cejas, como así una soberbia actuación del bonaerense Diego Pierluigi, quien demostró capacidad de manejo en cualquier condición del circuito y una magistral preparación de su, por ahora, imbatible Yamaha, con la que cosecha tres triunfos en otras tantas fechas que lleva el calendario 2010.
Y a ello también hay que sumarle la posibilidad de volver a ver en escena a un histórico de los deportes mecánicos, como el rafaelino René Zanatta, quien junto a los veteranos que animan la Súper Bikes dio un buen espectáculo en el que Zanatta –ganador de la primera carrera disputada por el TC 2000 en Oberá en la década pasada-, se subió al podio al terminar segundo al mando de se BMW.
Pablo, cerca del podio
Sin dudas el futuro que tiene Pablo Borgmann en el ámbito del motociclismo nacional o internacional es muy importante, porque condiciones tiene suficientes y recién tiene 15 años.
Obviamente que le falta tiempo para sumar experiencia, pero luego de consagrarse campeón argentino en Súper Bikes B el año pasado, en esta temporada varios factores, entre ellos la suerte, no están de su lado.
Primero tuvo problemas con la recepción de la nueva moto. Luego, con algunas piezas especiales.
Y en esta fecha se complicó con la entrega tardía de cubierta de parte de las autoridades que las proveen.
Y si a todo esto le sumamos cierto fastidio que tiene todo el equipo con la prácticamente liberación de la categoría, seguramente la temporada no va a cerrar bien para el misionero, que quiere estar entre los cinco mejores y conseguir algún podio al final de año.
La conjunción de estos factores ayer le jugaron en contra al chiquilín. Le pasó algo parecido a lo de San Martín, Mendoza, donde un problema con la cadena de su Yamaha lo relegó hasta el octavo lugar. Luego, en San Luis, las cosas mejoraron un poco y fue sexto, mientras que en Oberá, circuito que conoce muy bien porque allí entrena, terminó en el cuarto puesto.
Una largada poco feliz primero y un problema con el visor del casco, que se le empañó al promediar la competencia y cuando había empezado a superar rivales hasta colocarse en el tercer lugar entre los competidores de su categoría, lo obligaron a aflojar el acelerador, y se vio relegado al cuarto lugar, quedando así fuera del podio.
De todos modos, con Diego Pirluigi en el circuito, era imposible pensar en un triunfo del misionero, ya que el bonaerense de Yamaha ratificó su firme candidatura al título de la categoría, al ganar casi de punta a punta la competencia.
El bonaerense le sacó a su escolta y coterráneo Sergio Fasci (también al mando de una Yamaha) 21s 619/1000. Esto es 1s 201/1000 por vuelta, algo difícil de resolver para cualquiera de los rivales de Pierluigi, quien contó con la ventaja adicional de una caída –una de las dos de la tarde, pocas para un circuito anegado por la lluvia- del cordobés Andrés González, quien si bien es gran piloto, desató mucha curiosidad saber cómo logró con una Honda –motos que ya de fábrica vienen con menos potencia que las Yamaha- pelearle el primer puesto al bonaerense.
Pero Pierluigi fue sin dudas el gran ganador del fin de semana, por la contundencia de su triunfo, el que consiguió en un trazado difícil, que en el 2008 ya lo vio largar último y terminar segundo con una Kawasaki.
Además de ganar, el joven de Martínez, Buenos Aires, se llevó la pole el sábado, quebrando la barrera del 1m 19s, mientras que ayer en carrera fue el que hizo la mayor diferencia sobre su escolta, el que marcó el mejor giro en carrera, logro que sólo Pablo Borgmann se lo peleó, cuando el misionero se repuso de la empañada de su casco, pero debió conformarse con girar en carrera a 2s 262/1000 del mejor tiempo del ganador.
Fuente: territoriodigital.com




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