En medio de un partido con tanta paridad, cualquier error se paga carísimo. Máxime si ocurre casi sobre el mismo epílogo. Porque dos puntos apenas separaban a Regatas de San Martín, que disponía de la posesión restando 27 segundos para concluir el clásico correntino. Pero el base Julián Olmedo pecó de confiado y le quitó la vista al balón, que se le terminó escapando por la línea lateral cuando iba a ejecutar la ofensiva. En la reposición, recibió Villares, quien fue contactado por el mismo Olmedo y Andrés Rodríguez, pero los árbitros permitieron que la acción continuara y la descarga profunda en Nicolás Romano sirvió para sentenciar la historia. Así, con bastante angustia, Regatas se pudo quedar con el primer punto (cerrado 78-75) de esta serie inicial correspondiente a la 9ª Copa Argentina de Básquetbol.
La revancha tendrá lugar este viernes, pero ya en el “Fortín Rojinegro”, sede de un eventual tercer encuentro de desempate, que se disputará siempre y cuando San Martín logre ganar. De lo contrario, Regatas avanzará a la próxima instancia, donde se topará con el ganador de La Unión, de Formosa vs. Oberá Tenis Club, llave que empezó con ventaja para el equipo misionero, pues La Unión, local anoche, no tenía en condiciones los relojes de posesión y por eso se le dio por perdido el cotejo teniendo que ganar ahora dos partidos en calidad de visitante si quiere continuar en este torneo del calendario oficial de la AdC.
De entrada sorprendió San Martín porque fue aplicado tácticamente y tuvo un juego ágil en ofensiva, castigando principalmente con un par de triples (Elías Saad y Castiñeira) para tomar ventaja de 8-2. Regatas recuperó terreno cuando tuvo más paciencia en ataque y encontró espacios con la rotación de balón para contrarrestar la presión “rojinegra”. Así, una ráfaga de Stanton (seis) y algo de Romano, el local se puso 11-8 arriba promediando el segmento. Entonces el trámite tuvo rachas de uno y otro, porque en San Martín apareció en escena Frey y Elías Saad continuó su aporte en el aro contrario. Y Regatas, con mejor presencia en el poste bajo, lo equilibró mediante el atlético Romano (goleador del primer cuarto con 10 puntos), y se fueron al descanso corto iguales en 20.
Después de un arranque dubitativo, Martínez, quien recibió el “mimo” de la gente cuando saltó a la cancha, tuvo un pasaje favorable y Regatas tomó las riendas en el arranque del segundo período (26-20). Sin embargo, el visitante creció en el juego de la pintura con el ingreso del combativo Ramírez Barrios, quien discutió más los rebotes y consiguió segundas opciones en ataque. Esto, sumado al revulsivo Boni (9) le permitió un parcial de 10-0 a San Martín para ir al entretiempo arriba por la mínima: 40-39.
Con tono parejo reinició el juego. Como para sostener el ritmo intenso, sobre todo en defensa, Rearte rotó mucho su banco. No obstante, Legaria fue importante con dos triples y también la tremenda vocación defensiva de López (recuperó varios balones ahogando la línea de pase en la pintura y, como siempre, dejando todo en la lucha aérea) ayudaron para que Regatas lo mantenga a raya, más allá de pequeñas rachas. Ramírez Barrios siguió con injerencia en San Martín, lo mismo que Elías Saad y así cerraron 57-57 el cuarto.
El último segmento se tornó por demás emotivo, aunque después de conseguir diferencia máxima de nueve (73-64), Regatas no pudo sellar el triunfo. San Martín mantuvo su empeño y cerca estuvo de dar el batacazo. Pero Legaria ya había “sacado las papas del fuego” con un triplazo y posteriores libres. Un técnico a Romano (anteriormente le había cobrado dos al visitante) “revivió” a San Martín, pero la jugada desafortunada de Olmedo y el buen cierre de Regatas, precisamente con Romano reinvindicándose al tomar un par de rebotes ofensivos en momentos vitales, terminaron inclinando la balanza para los de Fabio Demti. Pero el próximo capítulo tendrá a San Martín como anfitrión y la historia parece tener destino incierto.
Fuente: diario Época.




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