El trabajo dio resultado para San Martín de Corrientes que este viernes se llevó un gran triunfo en su viaje más largo de la primera fase (y el último del 2010). Superó 71 a 65 a Tucumán BB y suma en lo anímico tras comenzar la ronda de revanchas.
Un arranque inusual de los correntinos provocó un parcial favorable de 9-4, mostrando efectividad desde el perímetro con triples de Andrés Rodríguez (2) y Julián Olmedo.
San Martín no pudo plasmar esas ofensivas y sus minutos de defensa en el primer cuarto, porque cometió errores que dio bolas claves a los tucumanos (Osores castigó de tres) que cerraron arriba el primer parcial (en la última jugada anotó el ingresado Ale): 16-15.
Fue impulso para el local que siguió sumando en el inicio del segundo período, ya con Jaworski y Acosta en una media cancha que marcó distancia (20-15). Siempre que San Martín buscaba una reacción y se acercaba, cometía errores vitales en ofensivas que potenciaron la labor del rival que sumaba su máxima ventaja en el PT: 33-22.
El equipo de Ariel Rearte buscaba imperiosamente la reacción antes del descanso más largo del juego y descontó con una línea defensiva (estuvo concentrado en los rebotes) pero sin dudas no pudo contrarrestar a estos primeros 20 minutos con porcentajes muy bajos en tiros de cancha (12-30, 40 %).
Con otra actitud en el aro rival, San Martín salió a jugar el tercer cuarto con mayor concentración y fue achicando distancias. Castiñeira y Glover fueron los artífices de poner 39-36 para la visita promediando este período.
Ese marcador despertó al local, que en esos minutos encontró el juego de Osborne y el norteamericano fue el hombre que devolvió la distancia (45-37) a los dirigidos por Gabriel Albornoz.
La defensa y presión “rojinegra” apareció por momento y forjó ofensivas rápidas que mostraron un cierre del tercer cuarto un poco más acorde a sus intenciones.
Los últimos diez minutos se jugaron con el calor y la humedad como factores que incidían en el juego: San Martín recuperó tres bolas, perdió otras dos sin embargo tuvo menos fallas en el manejo (la pelota se les escapaba a los jugadores) que su rival y así igualó las acciones por primera vez (54-54 en 3’) desde que perdió en mando en los cierres del primer cuarto.
Error a error, cada ofensiva era la definitiva para el juego cerrado y muy parejo que comenzó a consumir minutos. San Martín mostró un poco más de resto (y fortuna) para comenzar a gravitar sus puntos más importantes en el juego ofensivo. Así ingresó al minuto final con ventaja (66-63), jugó con el reloj a su favor y desde la línea pudo coronar una noche positiva en su viaje más largo en esta Zona Norte.
Fuente: diario Época.



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