Dicen que con el inicio de un nuevo año se renuevan las esperanzas. Y San Martín volvió al trabajo ayer con el objetivo de alcanzar cuanto antes la clasificación al TNA-1. Focalizado en eso, el plantel “rojinegro” realizó un entrenamiento en horario nocturno con vistas al partido del viernes próximo ante Italiana, en Charata, por la 11ª fecha (Zona Norte) del Torneo Nacional de Ascenso.
Con la supervisión general del técnico Ariel Rearte y las rutinas diseñadas por el preparador físico Diego Coronel, los jugadores que practicaron en la víspera fueron los bases Julián Olmedo y Andrés Boni, los perimetrales Fabián Elías Saad, Juan Ignacio Mateo y Sebastián Castiñeira (se viene recuperando de un fuerte esguince en el tobillo izquierdo), además de los internos Fabián Ramírez Barrios, Andrés Rodríguez y Javier Abbadie. Por su parte, recién mañana volvería al país el pivote estadounidense Anthony Glover, quien viajó a suelo norteamericano para festejar junto a su familia las fiestas de fin de año.
San Martín tiene previsto realizar hoy y mañana doble turno de entrenamientos, buscando la mejor puesta a punto de cara a un choque trascendental ante Italiana, que también ocupa el segundo lugar de la Zona Norte en un pelotón de escoltas que reúne a cinco equipos. El único líder (con sólo un punto más) es Oberá Tenis Club, al tiempo que los “colistas” del grupo son Tucumán BB y Atlético Adelante de Reconquista.
La misión de alcanzar un lugar en el TNA-1 obedece a seguir acorde a lo que dicta la historia, pues en las tres temporadas previas San Martín logró acceder a ese grupo de privilegio.
Alvear fichó a Cantrell
El mercado de foráneos suele activarse por estas fechas. En parte por la renovación que varios clubes vienen considerando y deciden implementar aprovechando el parate de Navidad y Fin de Año, y en parte porque suelen aparecer los problemas de los extranjeros que por una u otra cosa deciden no regresar. Este fue el caso de Arturo Dubois, que no lo había hecho mal en Alvear de Villa Ángela (12.8 puntos y 7.3 rebotes en 27:24 minutos), pero argumentó problemas legales por la tenencia de su hijo. Ante esta situación, el regreso al Chaco se le hacía imposible.
Por eso, la dirigencia se decidió por un veterano de 34 años (17/5/76 en Oward, California) y 1.98 metro, Damian Cantrell, quien dejó una excelente impresión cuando pasó por Ben Hur, entre abril de 2000 y junio de 2002, experiencia que coronó con el título de la segunda categoría de la Liga Nacional. Los números del ala pivote en aquellos años impresionan. Promedió doble-doble figura a lo largo de sus 82 partidos con la BH, con 24.0 puntos y 11.7 rebotes. Demoledor.
Fuente: diario Época.



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