Un valioso triunfo logró San Martín en su regreso a Corrientes. Superó 87 a 71 a Ciclista Juninense (rival de OTC este domingo en Oberá), por la séptima fecha del TNA-1 y cumplió con el objetivo de no mostrar fisuras en el “fortín rojinegro”. El norteamericano Anthony Glover tuvo un gran primer tiempo y se erigió como goleador y figura del local: 16 puntos y 15 rebotes.
El dominio local en los primeros instantes produjo la defensa y recuperación que llevó al 9-4 del parcial. Así San Martín apostó a la intensidad defensiva y tuvo sus réditos con un primer cuarto muy favorable en el juego y el marcador.
Fue el norteamericano Anthony Glover el que volvió a gravitar en la “pintura” y cerró el primer período con 8 puntos y 8 rebotes.
Con esa ventaja, San Martín controló las acciones con una producción en equipo y una defensa que sirvió para controlar el juego de Ciclista, de floja labor en ofensiva en este PT.
Promediando el segundo cuarto, los dirigidos por Ariel Rearte marcaron la mayor diferencia en esta etapa inicial (38-21) y eso activó a los juninenses que tras otro minuto de Laginestra, ajustaron las marcas y antes del descanso más largo mostraron un poco de su juego. El tándem Conley-Storani defendía y llevaba a las ofensivas rápidas que terminaban en puntos de Konsztadt y Ceci.
Ciclista salió un poco más decidido a jugar el segundo tiempo. Tuvo otra actitud en defensa y comenzó a provocar situaciones en ofensiva que descontaron diferencias. Las alternativas juninenses en el aro de enfrente llegaban desde el perímetro (triples de Ceci y Uranga) o el juego interno de Conley (era el goleador “verdirrojo” con 19 puntos). Así, el visitante achicó distancias (60-50 cuando restaban 2’) y en cierta forma se mantuvo en partido.
Lo vertiginoso del cuarto final favoreció a San Martín, porque consumía el reloj de un partido favorable y mantenía las distancias en el marcador en los primeros instantes (70-58, en 3’).
Ciclista tuvo su momento y no lo aprovechó, porque supo contener al local en defensa y desde allí edificar su juego. Pero fue todo lo que le permitió San Martín, que volvió a ajustar las marcar y de nuevo se asoció a una diferencia clave: 80-64, en 5’, ya con Castiñeira como estandarte ofensivo.
Fue determinante esa reacción local y cerró el partido. Con minutos por jugar y los juveniles en cancha, San Martín sacó su mayor diferencia (87-68) y coronó una noche con luces que permite seguir escalando posiciones.
Fuente: diario Época.



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