Una nueva frustración como visitante sumó anoche Regatas Corrientes al caer sin atenuantes con La Unión, por 86-64, en la 29ª y penúltima fecha (segunda fase) de la Liga Nacional de Básquetbol. La reiterada ausencia de Ramzee Stanton, quien viajó a Estados Unidos por la muerte de su padre, no alcanza como paliativo para este nuevo revés amplio como ya lo sufrió el miércoles último en Santiago del Estero ante Quimsa (allí la caída fue 80-56).
Lo concreto es que con esta derrota, Regatas quedó definitivamente sin chances de clasificar directo a cuartos de final y después de la revancha de mañana -en Corrientes- contra La Unión, conocerá su rival de la Reclasificación, que se iniciará el miércoles venidero y donde tendrá ventaja de localía.
El juvenil posadeño Alejo Montes tuvo una buena actuación, pese a la derrota y aportó 5 puntos para los correntinos.
El día y la noche resultaron La Unión y Regatas ya desde el primer cuarto. La inclusión de Field y el corrimiento de Kammerichs al puesto de alero se creía le daría más solvencia al equipo del parque Mitre en el rebote, pero los formoseños fueron certeros de entrada (5/6 de cancha para alejarse 12-0 en 2:10). Garcés fue una complicación para Field y encima Roe también hizo agua en defensa, siendo el poste bajo una invitación para La Unión, que además tuvo encendido a Jackson. Demasiados argumentos para un Regatas errático (cerró el parcial con 4/13 en tiros de campo), que mediante una ráfaga de 7-0 pudo acortar a cinco, pero esto fue apenas un espejismo. Enseguida La Unión, mucho más claro para ejecutar su plan de juego, volvió a establecer claras diferencias hasta alejarse 26-9 con un “bombazo” de Jackson para coronar los primeros diez minutos de la mejor manera.
Cinco seguidos de Roe inauguraron el segundo período. Sin embargo, Regatas no pudo darle continuidad a una mejor defensa. Jackson y Garcés dañaron a voluntad (29 entre ambos en la etapa), también Mikulas (diez) hizo pesar su oficio adentro e Ibarra castigó de afuera. Cuando el contraste en cancha era absoluto, de pronto el visitante con sendos triples de Martínez y Villares más la aparición de Kammerichs en ofensiva, se puso a ocho (38-30…42-34) y parecía un regalo del cielo. Pero La Unión volvió a ajustar clavijas en los dos últimos minutos y entonces fueron al descanso largo con un score más real: 47-34.
Si hubo “lavado de cabeza” en el entretiempo por parte de Demti hacia sus dirigidos, éste no dio el efecto deseado porque Regatas continuó con una actitud dócil y su displicencia en defensa la capitalizó bien La Unión, que ahora mediante un goleo más repartido en el que siempre prevaleció el tridente Jackson-Garcés-Mikulas, pudo tomar 20 puntos de distancia (66-46). El visitante ya estaba entregado, para colmo Martínez rápido quedó con cuatro faltas y la rotación del perímetro quedó aún más corta.
Como ante Quimsa, para el último cuarto Demti acudió a sus reservas y, con algo más de ímpetu, se vio un ligero cambio. Y del 72-51 que consiguió La Unión, el equipo del parque Mitre redujo a 74-60. Ahí nomás, restando 6:20, Piccato pidió minuto (¿hacía falta?) y la respuesta fue inmediata: triple de Barrios de frente al aro y otro de Ibarra para dejar otra vez sin esperanzas a un Regatas que más de una vez erró en bandeja, probó lanzamientos que ni siquiera tocaron el aro, le tomaron rebotes en sus narices, incurrió en innumerables pérdidas y de esa forma, es imposible ganar. Máxime cuando enfrente tenés un rival que acaricia los cuartos de final.
En fin, muchas cuestiones quedan por replantear justo cuando los playoffs ya arrancan el próximo miércoles.
Fuente: diario Época.




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