Se impuso el TNA-1

Los elencos que iniciaron las llaves de reclasificación con ventaja de localía se terminaron quedando con los pasajes a la siguiente instancia. Oberá Tenis Club, Firmat FBC y Quilmes hicieron valer sus respectivas localías y se apoderaron de los quintos juegos. Las series de cuartos de final comienzan el sábado.

Firmat FBC brilló y sufrió pero clasificó con justicia
El Rojo le ganó claramente a Unión de Sunchales en el quinto juego de la reclasificación y avanzó a cuartos de final. Damián Palacios fue la figura del cotejo. Ahora, el equipo de Miraglia se verá las caras con Ciclista.
Superando largamente los objetivos trazados, Firmat FBC avanzó el miércoles a los cuartos de final del Torneo Nacional de Ascenso al doblegar al poderoso aunque irregular Unión de Sunchales por 95 a 84 en el quinto y decisivo cotejo de los play off reclasificatorios.
Ante un gimnasio repleto, el Rojo ofreció lo mejor de su repertorio porque no sólo tuvo notables pasajes de juego, sino que además supo aguantar el embate de su rival y terminó cerrando la serie con autoridad y tranquilidad.
Cuando “las papas quemaron”, Damián Palacios resolvió todo con su magia y a otra cosa. También fue vital el aporte del Negro Robinson, que está pasando por su mejor momento al igual que Alejandro Burgos y el romperredes Sergio Ravina, quienes recuperaron su nivel y contagiaron al resto del plantel.
El pleito comenzó nivelado hasta que el enorme Enano Palacios rompió la paridad con un bombazo extraordinario. El tridente Ravina-Burgos-Robinson funcionó de maravillas y el elenco de Hugo Miraglia culminó arriba 23 a 16.
El segundo cuarto fue catastrófico para el Bicho Verde, ya que de entrada Firmat le sacó 10 (33-23), con notables pasajes de Bruno Mártire, y luego Pablo Leyton expulsó por exceso verbal al Chino Benítez. Burgos sacó provecho al máximo desde la línea (seis libres consecutivos) y el local se distanció por 19 (42-23) la máxima de toda la noche.
Con semejante diferencia en el tanteador y en el aspecto emocional el Rojo controló el juego hasta final, donde Unión limó un poquito con un bombazo de Agustín Carnovale sobre la chicharra.
Tras el descanso largo el equipo del Tola Cadillac salió más sereno y en apenas un minuto y medio se arrimó a 8 (52-44). Sin embargo todo lo bueno que hizo la visita en tan poco, se derrumbó con dos triplazos en fila de Palacios y Burgos.
El team de Miraglia tomó una nueva ventaja de 16 (60-44), pero luego dependió mucho de Robinson y el Bicho Verde se le volvió a acercar, otra vez por intermedio de Carnovale que anotó un doblazo con el último suspiro.
Unión salió aún más agresivo en el acto final, dejando en claro que iba a vender muy cara su derrota. El poderoso elenco sunchalense sacó a relucir sus excelentes individualidades y en tan sólo tres minutos se puso a tiro: 72-70, con dos triples simultáneos de Hernán Etchepare.
Sin embargo, tras el tiempo muerto pedido por Miraglia, todo se aclaró en Firmat que supo como sobreponerse ante semejante reacción del adversario. Damián Palacios se calzó el traje de héroe y con dos bombazos y una bandeja “maradoniana” le permitió al local despegarse por 8: 82-74.
El Bicho Verde entró en coma y sus desesperados intentos allanaron rápidamente el camino para la victoria firmatense. Cuando Unión amagó con acomodarse, el Pato Crespi y Sergio Ravina sacudieron otra vez las redes desde el perímetro y el Rojo liquidó el pleito con absoluta tranquilidad.
Ahora, en cuartos de final, el Rojo se medirá con Ciclista de Junín, quien trae el rótulo de Nº 1 del TNA. El sábado se pondrá en marcha la serie en el estadio Chuni Merlo a partir de las 21.30 y continuará el lunes en el mismo horario y escenario.

Síntesis
Firmat FBC (95): Alejandro Burgos 21, Sylbrin Robinson 17, Damián Palacios 15, Sergio Ravina 19, Lucas Bertucelli 3, Bruno Mártire 11, Fernando Crespi 5, Gonzalo Maggio 4. DT: Hugo Miraglia.
Unión (84): Leandro Portillo 11, Gustavo Martín 10, Jorge Benítez 2, Miguel Isola 10, Alejo Barovero 7, Benjamín Puckett 4, Agustín Carnovale 18, Hernán Etchepare 15, José Ojeda 8. DT: Eduardo Cadillac.
Parciales: 23-16, 52-37, 72-63, 95-84.
Árbitros: Leyton y Aguilar.
Estadio: La Caldera Roja.

Los cuartos son una realidad
El “Celeste” jugó el mejor partido de los tres que necesitó para definir la serie ante Banda Norte 3-2. Fue 73 a 65 y sirvió para meterse por primera vez entre los ocho mejores.
Con una mayor regularidad que en los cuatro juegos anteriores, el Oberá Tenis Club (OTC) venció anoche como local a Banda Norte de Río Cuarto (Córdoba) 73 a 65.
De esa manera, sentenció la serie play-off de la Reclasificación 3 a 2 y se clasificó por primera vez, desde que forma parte de la categoría, a los cuartos de final del Torneo Nacional de Ascenso (TNA).
Al mismo tiempo, con este resultado mejoró la campaña de la temporada pasada, cuando no se había quedado en el camino tras caer ante Belgrano de San Nicolás (1-3).
Y así está consiguiendo establecerse en la categoría, superando los objetivos temporada tras temporada. En la primera mantuvo la división en el último juego; en la segundo se quedó en la Reclasificación; y en esta tercera pasó esa fase y llegó a los cuartos de final.
Anoche, en el último partido de una serie extremadamente pareja, el “Celeste” se aferró a la localía, donde terminó invicto en la primera fase pero cayó tres veces en el TNA-1. Y en esta serie la fortaleza en su casa terminó siendo clave, porque los tres triunfos fueron como local.
Esta tercera victoria fue la más cómoda de la serie, porque el equipo jugó mejor en los dos costados de la cancha y fue fundamental el buen cierre del primer tiempo para tomar diez puntos de ventaja (36-26), con una formación alternativa que se apoyó ofensivamente en los 7 puntos de Jonathan Maldonado.
A ese momento le sumó el buen arranque del tercer cuarto, donde el rival recién pudo anotar promediando el parcial, tomando una ventaja de 16 puntos. Esa fue la máxima y el mejor pasaje de los dueños de casa.
La defensa volvió a ser la mejor de la serie y los problemas que antes habían aparecido en el ataque, se fueron, ahuyentados por el buen trabajo de Lucas Gornatti, que tuvo una ráfaga de 13 puntos entre el final de tercer cuarto y el comienzo de último.
Con diferencia a favor, todo fue más fácil, porque OTC movió la bola, encontró espacios y pudo anotar para mantenerse. Mientras que la visita se mantuvo en torno a los diez o doce puntos de distancia gracias a la tarea de Sebastián Morales (11 de los 17 que sumó los anotó en el último cuarto), la figura del equipo de Fabián López.
Sobre el final, OTC lo terminó de liquidar desde la línea, con 9-10, para elevar muchísimo el bajo porcentaje desde ese sector de la cancha que tuvo el lunes.

Síntesis
OTC (73): Martín Müller 11, Sebastián Farías 6, Maximiliano Martín 4, Andrés Landoni 4, Francis Nwankwo 7 (FI); Jonathan Maldonado 11, Lucas Gornatti 17, Juan Ignacio Mateo 5, Sebastián Chaine 5, Sebastián Sevegnani 3. DT: Álvaro Castiñeira.
Banda Norte (65): Juan Pablo Martínez 12, Martín Ghirardi 7, Santiago Arese 13, Eric Williams 9, Diego Brezzo 2 (FI); Pablo Jaworski 0, Matías Cudós 3, Sebastián Morales 17, Gastón Campana 0, Guillermo Giuliodori 0. DT: Fabián López.
Parciales: 15-14; 36-26 y 52-39
Árbitros: Leonardo Zalazar-Pedro Hoyo
Estadio: OTC

Destrabó su cabeza y lo aplastó
Quilmes estaba atado, preso de sus nervios y caía al término del primer tiempo 31-33, pero apareció Mac Hopson, abrió una brecha y destrabó mentalmente al cervecero que desde el tercer cuarto destrozó a Unión Progresista para superarlo 80-58 y alcanzar los cuartos de final.
No había forma, no había camino. Los cuartos de final se encontraban lejos del destino cervecero cuando terminó el primer tiempo. Era un equipo atado, dominado por sus propios nervios y fantasmas. Quilmes competía contra dos enemigos: Unión Progresista y sí mismo. Y así era muy difícil.
Hasta que apareció un duende. Un chiquito que vino de afuera sin prejuicios, sin presiones, sin entender qué y cómo se sufre en Quilmes desde hace tiempo. Y al influjo de la desfachatez y el talento de Mac Hopson el equipo de Maffei logró una diferencia de 10 puntos en el tercer cuarto que le ayudó a destrabarse mentalmente y cuando lo logró, fue una aplanadora.
Después de un primer tiempo parejo, la pequeña distancia le permitió mostrar a Quilmes su mejor repertorio. Es un equipo completamente diferente cuando su defensa se erige como bastión y su ataque se destraba. Y hubo un dato decisivo: el equipo de Villa Ángela sintió mucho más que Quilmes el desgaste físico de la serie. Dio todo lo que tenía pero andaba con el tanque de reserva y en el período final ya no tenía mas nada para dar. Lo intentó, le puso voluntad pero estaba muy por debajo del nivel de energía que tuvo el local para llevarse la serie.
En el primer cuarto Quilmes salió mejor asentado para tomar una distancia 12-5 gracias a dos triples de Sepúlveda y la habilidad de Hopson para convertir cercano al canasto. Pero José Podskoc, técnico visitante, metió un doble cambio muy favorable para su equipo. Levantó la media cancha con el ingreso de Gorostiaga y tuvo más lucha con Davico. Progresista equilibró la balanza y cerró con parcial 4-8 a favor para cerrar el cuarto 16-13 para los locales.
La buena racha visitante se hizo extensible en el comienzo del segundo cuarto cuando igualó en 18 y desde allí fue todo paridad y lucha. La pelea mental de la serie estaba en manos del equipo chaqueño que estaba llevando a Quilmes a terrenos desfavorables. Apareció Francisco Rassio con una ametralladora para convertir 10 puntos seguidos y liderar a su equipo que tomó la delantera (28-30).
La impaciencia de la gente fue aumentando de un murmullo a grandes reclamos y terminó en silbidos cuando el primer tiempo (31-33) llegó a su fin. Once Unidos era una caldera y esta vez la gente se mostró más sensible que nunca. Algunos jugadores consumían altas dosis de nervios. Atado, Quilmes jugaba a no jugar y la ganancia era de la visita.
En el tercer cuarto el partido dio un vuelvo gigante. Fue dicho, la aparición ofensiva de Mac Hopson fue decisiva, coronando con puntos lo que la defensa de equipo fue construyendo con mucho fervor y concentración.
La rotación defensiva dio frutos, a Cowan se lo devoró Pomare en defensa que casi no le dejó recibir la bola y la doble marca cuando la recibía era inmediata. Unión Progresista no tenía una marcha más para acelerar y sacarle provecho a esta acción.
Con un parcial 13-3 en cinco minutos Quilmes se fue arriba (44-36) para disfrutar de su primera luz de distancia importante. Hopson metió 11 puntos en el cuarto, Sepúlveda (de gran partido) clavó su tercer triple y Pomare junto a Peralta dañaron de cerca al aro con jugadas de pick and roll que dejaban a los pivotes de frente al canasto para convertir. Había renacido la mejor versión de Quilmes.
El cervecero entró al último cuarto ganando por doce y nadie quería llamar a los fantasmas del pasado cercano, cuando disfrutaba de una distancia similar y sin embargo encontró la derrota ante Olímpico. Esta vez, con jugadores diferentes tuvo una virtud divina: fue a matar a un rival que estaba herido.
Cowan empezó a buscar sus puntos de manera individual, Progresista careció de líder estratega para ordenarlos. En el desorden fueron pura voluntad y dentro de la lucha su energía se fue apagando. Todo a pedir de Quilmes que olfateó sangre y se devoró a su presa. Sacó 20 puntos defendiendo y corriendo el contraataque.
En vez de frenar la bola, Quilmes fue por más y tomó la máxima de 20 puntos (69-49) cuando todavía restaban 5 minutos para terminar el partido.
No hubo para el conjunto de Villa Angela, Chaco la posibilidad de intentar un descuento, una hazaña. Rassio fue bien contenido y pasó largos minutos en el banco. Cuando quiso intentar desde el perímetro le fue mal (Avalle 1/6 en triples) y Cansina no podía ni entrar a la pintura.
La confianza de Quilmes había crecido y parecía invencible. Mario Sepúlveda con 5 puntos más (16 en total) completó un juego ideal para acompañar como alero titular a un Hopson encendido. Esta vez no necesitaron de Ferreyra que se ponga la capa de súper héroe. Peralta (13 pts) y Pomare (12) llegaron al doble dígito en puntos para equilibrar el poderío interior y exterior.
Así el cervecero marchó cómodo a cuartos de final donde lo espera Ciudad de Bragado. Pero esa, es otro capítulo diferente en la novela de Quilmes.

Síntesis
Quilmes (80): N.Ferreyra 8, M.Hopson 20, M.Sepúlveda 16, F.Piñero 2 y L.Pomare 12 (FI); L.Peralta 13, G.Eseverri 4, J.Alessio 2, D.Capitanich 2, M.Iturrioz 0, P.Zabala 0 y T.Gallizi 1. DT: Daniel Maffei.
Unión Progresista (58): F.Rasio 11, G.Laphitzborde 6, C.Avalle 4, J.Cowan 16 y J.Cansina 8 (FI); G.Gorostiaga 3, J.Davico 2, A.Boni 5, L.Cecchi 3 y A.Aleksandrowic 0. DT: José Podskoc.
Estadio: Once Unidos.
Arbitros: Julio Dinamarca y Javier Sánchez.
Parciales: 16-13, 31-33 y 57-45.

Crónica: Pablo Tosal (en Twitter @pablotosal)
www.pickandroll.com.ar

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