Queda la sensación latente de que el equipo podría haber avanzado un poco más, pero también es cierto que redondeó su mejor campaña en el Torneo Nacional de Ascenso y se codeó de igual a igual con los mejores equipos de la categoría.
Por ello, el balance de Oberá Tenis Club en la temporada 2010/11 es positivo y se traduce en un salto de calidad y prestigio dentro de la segunda categoría del básquet argentino.
Hasta aquí, en tres participaciones en el TNA el conjunto obereño fue siempre de menor a mayor, ya que en su primera temporada luchó por la permanencia, en la segunda jugó la Reclasificación y ahora avanzó hasta cuartos de final, instancia en la que cayó en el quinto juego como visitante ante Alvear de Villa Ángela, Chaco.
Si bien el club confirmó su participación sobre la hora por dificultades para reunir el presupuesto, el cuerpo técnico encabezado por Álvaro Castiñeira logró conformar un equipo competitivo, de mediano presupuesto y bien balanceado entre experiencia y juventud.
Con un plantel interesante de acuerdo a las posibilidades, el Celeste fue protagonista principal en la fase clasificatoria y no tuvo inconvenientes en acceder por primera vez al TNA 1, lo que le permitió dejar de lado al fantasma del descenso y asegurarse la permanencia de antemano.
Además, para el público la oferta deportiva mejoró notablemente con la posibilidad de ver al equipo ante los mejores de la categoría, un plus que sin dudas atrajo a muchos a la cancha.
Así, por Oberá pasó Quilmes de Mar del Plata, un club histórico de la Liga Nacional, con 18 temporadas en la máxima categoría, todo un lujo para los amantes del básquet.
Altibajos
De todas formas, en la columna del debe quedará el gusto amargo de la salida de dos jugadores de jerarquía como lo son Mariano Ceruti y José Fabio, quienes renunciaron por diferencias con el DT.
De un plumazo, el plantel dejó de contar con sus figuras más experimentadas, con lo que indudablemente resintió su estructura y lo pagó en la segunda fase.
Llamativamente, Castiñeira no pudo consensuar con Ceruti, jugador al que el mismo entrenador pidió, sabiendo de su carácter difícil. Lo del obereño Fabio fue distinto, ya que desde la temporada anterior fue difícil la relación entre ambos.
En definitiva, como cabeza de grupo el DT tuvo la mayor parte de responsabilidad en un episodio que fue negativo para el grupo.
En tanto, pensando en lo que viene, es hora de que la dirigencia y el cuerpo técnico les den chances a jugadores misioneros de ser parte del plantel. En Misiones hay material y hasta ahora a los técnicos de OTC, tanto Castiñeira como antes José Luis Pisani, les costó reconocer y tal vez conocer el potencial local.
Respecto del balance de la temporada, Alberto Martínez, referente de la dirigencia de OTC, opinó que “fue un año muy positivo y creo que nos consolidamos en la categoría. Por primera vez estuvimos en el TNA 1 y rápidamente descartamos la posibilidad de descenso, que fue lo que nos preocupó en ediciones anteriores”.
“Por ahí tuvimos un bajón en la calidad del equipo cuando se fueron José y el Bebo, dos jugadores referentes y que tienen peso dentro de la categoría. Fue algo que se sintió y creo que si hubieran seguido, podríamos haber avanzado un poco más”, reconoció.
En tanto, comentó que todavía están reuniendo el presupuesto para cerrar la actual temporada, tras lo cual comenzarían a trabajar con vistas a la próxima.
La intención de los dirigentes es seguir jugando el TNA, siempre y cuando se logren los medios y el apoyo necesario que merece una gestión que dio muestras de coherencia.
Fuente: territoriodigital.com




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