Regatas igualó la serie ante Peñarol

Regatas Corrientes, con Alejo Montes en el banco, pudo ganarlo y, al mismo tiempo, perderlo ante Peñarol, que tuvo al alcance de la mano la clasificación a semifinales. Pero el temple de Martínez y la enorme tarea de Kammerichs le dieron la igualdad en la serie. La historia se define este sábado en Mar del Plata.
Fue una sobredosis de éxtasis. Si decían que Peñarol-Regatas era una final anticipada, anoche ambos equipos lo ratificaron en cancha. Animaron un auténtico partidazo, que se lo quedó Regatas por 96-93 luego de un suplementario (86) para dejar 2 a 2 la serie de cuartos de final. De esta manera, la clasificación a semifinales de la Liga Nacional de Básquetbol se resolverá este sábado, en Mar del Plata, donde uno seguirá el camino al título y el otro se despedirá de la competencia.
Acaso Regatas mostró el mejor juego en la serie, pero se las ingenió para ponerle suspenso y dejar su suerte librada al azar. En el tiempo regular, Villares no pudo liquidar el pleito errando dos libres y en la última, Campazzo clavó un triplazo que dejó el score equilibrado en 86. Así la definición pasó a la prórroga y allí otra vez el equipo del parque Mitre desperdició la chance de asegurar la victoria; primero Stanton al errar también sus dos tiros desde la línea y luego Roe, quien de pronto empañó su noche efectiva por una falta antideportiva (la segunda suya en el partido) a Diez, que le dio la chance a Peñarol de ganarlo, pues quedaban 5”3 y además de los dos libres, Peñarol tenía para reponer y estaba apenas cuatro abajo (96-92 para Regatas). Sin embargo, Diez marró el segundo y entonces Martínez cortó enseguida con falta a Gutiérrez, quien se contagió de su compañero y falló el primero; otra no le quedaba a “Leo” que lanzar a fallar para buscar algún rebote, pero el último balón quedó en poder de Kammerichs y ahí llegó la explosión de júbilo del estadio José Jorge Contte, colmado con 3.500 personas (hubo una veintena de hinchas “milrayitas”) que gozaron con la posibilidad latente de llegar a semifinales.
El gran clima en la previa, con un escenario fervoroso, le permitió a Regatas salir con alta temperatura al partido. Martínez marcó el camino desde la conducción y entonces se abasteció seguido a Roe, quien con un “bombazo” (fue su décimo punto en el primer cuarto) adelantó al dueño de casa por 23-16, restando dos minutos. Si antes Peñarol se mantuvo expectante, fue porque se nutrió con 6/11 triples (cuatro de “Leo” Gutiérrez y dos de Sebastián Rodríguez) cuando se aglutinaron en la marca de Leiva, quien había sido el único que pudo vulnerar el aro regatense desde la pintura. La diferencia de 28-24 en el parcial, el equipo del parque Mitre la justificó por una fructífera racha de Kammerichs (diez).
Recién en el segundo cuarto Hernández, DT visitante, apeló a la rotación y con el ingreso de Campazzo y Safar le puso intensidad y “pimienta” a la mediacancha. Los roces no tardaron en llegar y el encuentro se fue caldeando. De todas maneras, lo de Campazzo no fue sólo para ensuciar la cancha, sino que el juvenil también aportó en ofensiva para complementar a Gutiérrez. Igual, por pasajes Regatas encontró el juego colectivo que tanto extrañaba y que prácticamente no logró desplegar en esta serie. Kammerichs (16 en la etapa) siguió productivo en ataque, Romano (cinco) fue un revulsivo y para cerrar Villares encestó un triple esquinado muy festejado.
Las revoluciones siguieron elevadas en el tercer cuarto. Roe y Leiva rápido quedaron “trenzados” y fueron al piso, siendo sancionandos ambos con faltas técnicas y el estadounidense de Regatas, además, con antideportiva. Aun cuando Roe tuvo que ser preservado por acumular 4 personales en la mitad del segmento, Regatas tuvo agallas para sobrellevar cualquier reacción de Peñarol y un triple de Martínez le dio la máxima de 56-47. No obstante, Lamonte (siete) surgió en escena y logró dejar en tablas: 63-63.
El juego fue por demás emotivo desde ahí, sin que ninguno lograra establecer diferencias concluyentes. Aunque Regatas, con un par de dobles de Martínez y 4/4 libres de Roe, se alejó 86-80 restando 31‘4. Fue entonces cuando Gutiérrez primero y Campazzo después, forzaron el suplementario con sendos “bombazos”. Sin embargo, otra vez afloró el carácter de Regatas para asimilar el cimbronazo y llegar a la victoria que empató la serie. La historia tendrá su punto culminante el sábado y uno sólo seguirá con vida. Como se esperaba, un espectáculo con todas las letras.

Fuente: diario Época.

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