El triunfo de Regatas sobre Peñarol, 96-93 en tiempo suplementario, lo vivió, sufrió y gozó todo Corrientes, pues además de los 3.500 espectadores que vibraron en el estadio José Jorge Contte, fue habilitada para toda la provincia la señal de TyC Sports, que transmitió en vivo para todo el país. Se vivieron sensaciones ambivalentes en la noche del miércoles porque Regatas hizo su mejor partido en esta serie de cuartos de final, en la que ahora igualan 2 a 2, pero al mismo tiempo “rifó” la posibilidad de forzar un quinto encuentro de desempate por errores propios cerca del epílogo.
En ambos lados hubo jugadores de nivel superlativo. Por el anfitrión, Federico Kammerichs, demostró con 24 puntos y 22 rebotes por qué es el jugador-franquicia de Regatas. Y en los marplatenses, una vez más su figura estelar Leonardo Gutiérrez dio la cara con 26 tantos y 8/16 triples.
Más allá de ganadores y vencidos, la verdadera sensación es que todos disfrutaron de un espectáculo totalmente garantido en Corrientes, en Regatas. Ninguno se retiró vacío, y quizás esa es la mayor satisfacción. En realidad todos se fueron empachados de básquetbol, el mejor del continente.
Es que en el rectángulo de juego estuvieron frente a frente el actual monarca de la Liga de las Américas, Regatas Corrientes, y el campeón defensor de nuestra Liga Nacional, Peñarol de Mar del Plata, el cual ostenta los principales pergaminos desde la temporada pasada.
Pero faltaba más, el folclore se vivió a pleno porque las hinchas de ambos clubes aportaron al clima efervescente, sin que se registraran disturbios, lo cual fue en pos de la fiesta. Cantos, “trapos”, papelitos, serpentinas y la bandera gigante de la parcialidad regatense fueron el común denominador, en otra síntesis perfecta de lo que seguramente soñó León Najnudel con un básquet federal. Ojalá se repita pronto.
Fuente: diario Época.




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