Aplastante victoria de Quilmes ante San Martín

San Martín de Corrientes se entregó a la defensa de Quilmes en el primer tiempo y poco pudo hacer en un juego para el olvido. La tercera final fue el local por un claro 101-68 y quedaron a un punto. Mañana habrá revancha pero hay que sumar juego y actitud.
No hace falta mayores análisis con un resultado final tan abultado. San Martín perdió claramente 101-68 ante Quilmes y la tercera final quedó para los marplatenses que pusieron a una victoria de la Liga Nacional de Básquetbol.
La noche comenzó mal y siguió con poco rodaje para el elenco correntino, que llegó a perder por 38 y fue suficiente para controlar el partido. El local plasmó su idea en la cancha y tuvo intensidad en la defensa, diferenciándose de su rival en una noche para que la visita olvide rápidamente. Mañana tiene que mostrar que resurgió para seguir en carrera.
San Martín sufría en un arranque de flojas ofensivas y Quilmes se aprovechaba con su juego interior y el contragolpe para poner el 11-4 en 4’ de un partido. El rápido minuto pedido por Ariel Rearte buscó acomoda piezas pero encontró la defensa local más encendida para seguir estirando diferencias (15-6 en 5:30). A los visitantes le costaba mucho hacer pie en su juego de ataque y en la réplica de Hopson y Espinoza que llevaron a una ventaja muy clara de 22-6. Iba a ser una constante en los primeros 20 minutos del juego.
Superado en parte ese aluvión marplatense, San Martín marcó dos triples y puso freno a los minutos desfavorables. De todas maneras, la diferencia se mantuvo porque el recambio local puso en escena a Sepúlveda y así pudo marcar la máxima en este primer capítulo.
Los correntinos debían reponerse de esos diez minutos iniciales con muchos errores (sufrieron 34 puntos y perdieron 6 balones). Este marcador doblada las intenciones de uno y otro, pero el juego visitante tenía que mostrar rápidas luces de recuperación en el segundo período.
La diferencia superó la barrera de lo que imaginaba San Martín para su defensa. El 43-21 llegó a 6’ del descanso largo y Quilmes potenciaba su rol defensivo con las falencias del rival. Y San Martín seguía con problemas en la marca y seguía la cosecha de Sepúlveda (llevaba 13 puntos, 3 de 4 en triples), teniendo a Glover como única alternativa desde la línea.
Con el quinteto inicial en cancha (y Sepúlveda descansando), el juego de Quilmes no reservó defensas y siguió consiguiendo réditos en ofensiva para cerrar con una gran diferencia este PT ideal: ¡62-34!.
Para eso, el plan ejecutado por Quilmes cerraba con números amplios para ser solamente en dos cuartos: defendió bien el juego interno, marcó 7/14 en triples, tomó 21 rebotes (8 de ellos en ofensiva) y tuvo en Hopson (con 16 puntos) y Sepúlveda (13) a los goleadores.
Tres ofensivas malogradas con tiros accesibles provocaron en la visita más desajustes y permitieron a Quilmes marcar un parcial de 12-2 para seguir mostrando en los primeros minutos del tercer cuarto más de su noche con todas las luces (74-36 en 6 minutos, máxima de 38).
En el cierre de este parcial se vio algo del juego de San Martín. Recuperó y marcó un parcial de 14-2 con triples de Ariel Pau y el trabajo interior de Javier Ababdie, para que no seguir sumando puntos en contra. Otros diez minutos con San Martín marcando 17 puntos, graficando el promedio en ofensiva que pudo mantener pero ajustó marcas para frenar la “gran noche local”.
El último cuarto sirvió para que San Martín empareje el trámite pero sin contrastar el juego de un Quilmes decidido a quedar a un paso del ascenso. Pomare dominaba la pintura y sostenía las ofensivas marplatenses hasta su recambio. El local cerró el partido con minutos por jugar, sumando minutos del banco que mantuvieron distancias.
Mañana habrá otra función, con presencia correntina con la ilusión de igualar la serie y llevar todo a Corrientes. Así, muy difícil.

Fuente: diario Época.

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