Con tres triunfos en cuatro presentaciones fuera de casa, Oberá Tenis Club se consolida entre los equipos más regulares de la zona Norte del Torneo Nacional de Ascenso, al tiempo que pretende fortalecer la localía para asegurarse cuanto antes el pasaje al TNA-1.
En ese camino y ya promediando la mitad de la primera rueda, el fin de semana el conjunto obereño disputará dos partidos ante su propia gente. El viernes ante Alvear de Villa Ángela, uno de los líderes del certamen, y el domingo frente a la Asociación Italiana de Charata, un clásico rival de la región.
En tanto, el último viernes el Celeste perdió en Paraná ante el local Echagüe por 86-82, pero el domingo se recuperó al vencer como visitante por 84 a 80 a Tomás de Rocamora, de Concepción del Uruguay, un triunfo que reforzó la autoestima del plantel.
“Volvimos muy contentos y tranquilos para trabajar en la semana. Ahora tenemos dos partidos muy importantes pensando en el TNA1 y para quedar a un paso de la clasificación, y para eso no tenemos que perder de local”, señaló Mariano Ceruti, goleador de OTC con 19 tantos en el último juego.
Si bien Rocamora tuvo un gran comienzo, que le permitió ponerse 20-9 arriba, el Celeste mejoró su juego apoyado en Cerutti y el extranjero Francis Nwanko (18).
En el segundo tiempo defendió personal que eso incomodó al local. Lucas Gornatti ajustó la mira y OTC lastimó desde el perímetro. A diferencia del partido ante Echagüe, el elenco obereño fue inteligente, efectivo y ganó un partido clave.
Autocrítica
Con 9 aciertos en 19 intentos desde la línea de triples y buena rotación en el juego interior, sacó buenos dividendos, pero sobre todo se mostró sólido y concentrado en defensa. “La verdad que estábamos muy tristes después de la derrota del viernes, porque en el segundo tiempo no hicimos las cosas que teníamos que hacer”, reconoció Ceruti.
El capitán destacó que “el domingo el equipo demostró corazón y en los momentos difíciles jugamos bien, se nos abrió el aro de tres puntos, buscamos a los internos y mantuvimos una clara ventaja en una cancha que es difícil”.
Fiel a su estilo, no esquivó la autocrítica y subrayó la necesidad de mantener la concentración durante los 40 minutos de partido.
“El domingo hicimos una reunión y sacamos en claro que cuando estamos concentrados somos un equipo muy difícil de ganar, pero cuando no lo estamos perdemos hasta con la primera local”, destacó.
Por su parte, el entrenador opinó que “Rocamora nos planteó un partido muy trabado y no le encontrábamos la vuelta. Pero cambiamos la manera de correr la cancha, aparecieron los jugadores que deben hacerlo en los momentos difíciles y lo sacamos adelante”.
“Creo que estuvimos más duros atrás y los chicos que vinieron del banco aportaron, tuvimos buena lectura del juego y pudimos aprovechar eso. Vamos por el buen camino, pero tenemos que seguir mejorando”, indicó Pfleger.
Entre los que vienen del banco y aportan sobresale Matías Fioretti, efectivo del perímetro e intenso en defensa.
Fuente: territoridigital.com




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