Cuando no se juega bien, vale sacar a relucir el orgullo, el carácter, el temperamento. Fue lo que hizo anoche Regatas que, cuando parecía se encaminaba a sufrir su segunda derrota consecutiva como local (el viernes lo superó 72-65 Quimsa), no tiró la toalla y a la larga encontró los frutos porque pudo ganarle 80-77 a Libertad, para reencauzar el rumbo en este incipiente camino de la segunda fase de la Liga Nacional de Básquetbol. El éxito se dio en tiempo suplementario, eso sí, porque hubo que bregar hasta el final para revertir un desarrollo que daba la sensación llevaría inexorablemente a la derrota.
El duelo entre misioneros, lo ganó Alejo Montes (estuvo en el banco y no ingresó) sobre Jonatan Treise, que convirtió 14 puntos para los santafesinos, en 35 minutos.
Pero hubo uno que jamás quiso resignarse a ello. Y fue Lou Roe. Un trabajo descomunal del estadounidense le dio vida a Regatas, porque “La Pantera” contagió a sus compañeros con puntos (20), rebotes (8), tapas (5), recuperos (3) o asistencias (3). El ex NBA hizo de todo realmente para sacar adelante a su equipo. Y lo consiguió porque contó con ciertos aliados en los momentos clave. Como Paolo Quinteros, que asestó un triple vital restando 1:29 de la prórroga (fue el 79-77 parcial); o Nicolás Romano, su compadre en la pintura a partir del cuarto período (acierto de Casalánguida) y que sumó también en los pasajes más calientes. Incluso es para resaltar el esfuerzo de Javier Martínez, ausente ante Quimsa por dolores en la cadera, aportó su granito de arena aún cuando se advertía que no está pleno desde lo físico.
Libertad, que llegaba con cinco triunfos en fila, realizará el trayecto de vuelta hacia Sunchales masticando bronca por dilapidar una gran chance de tomarse revancha de Regatas (le ganó los tres choques hasta aquí en la temporada).
Porque la visita, a todas luces, entendió mejor el libreto para volcar el trámite a su favor. Hizo daño con el traspaso de balón en el alto-bajo, Pittman sorprendió con sus punzantes cortes al aro y Treise castigó desde el perímetro. Así se llevó el primer cuarto 21-16.
Regatas esbozó una reacción con el ingreso de Cavaco (ocho) y los “chispazos” de Quinteros. Y aunque los altibajos fueron una constante, pudo irse al descanso a tiro (34-36) más por embarullar las acciones con su defensa que por claridad conceptual a la hora de atacar.
En el tercer segmento se vio lo peor de Regatas y Libertad alimentaba su confianza con el empuje de Fernández Chávez, las apariciones en la llave de Battle y la regularidad de Pittman. Entonces, el “tigre” sunchalense escapó 54-42 restando 3:33 para cerrar el cuarto. Se venía la noche y Roe empezó a alumbrar un sendero de solución. Romano sintonizó la misma frecuencia y por primera vez en la noche pasó al frente Regatas (71-69 a 1:45). Pero llegó la igualdad de Pittman y vino el tiempo extra. Fue ahí cuando Regatas otra vez con más empuje que ideas, se mantuvo al frente. Y sobre el epílogo, el triplazo de Quinteros y posterior robo de Roe le dieron cierta tranquilidad. En la última, Treise tiró apremiado por el reloj y falló.
Fuente: diario Época.




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