Echagüe venció a Progresista y sigue con vida

La tenía complicada, la pasaba feo. Las imágenes de los primeros dos puntos en Villa Ángela parecían repetirse. Progresista anotando, Echagüe sin poder hacerlo. Sin embargo, el desenlace fue otro. El AEC nunca se entregó, la peleó cuarto a cuarto, llegó bien al final, y terminó ganando para, de esta forma, descontar en la serie de cuartos de final del Torneo Nacional de Ascenso. Fue 85 a 78, el miércoles habrá otra historia.

EL INICIO
Progresista tuvo el control del juego de arranque, tanto en defensa, donde cerró bien los espacios provocando equivocaciones a un Echagüe que, por momentos, se apresuró y por otros no le alcanzaron los 24 segundos para encestar. Y también en ataque, con un eficaz Pablo Osores de tres (2/2) y las penetraciones de Lisandro Rasio, quienes fueron fundamentales para el parcial de 10 a 1 que la visita consiguió en menos de 3 minutos de partido, lo que obligó a Ricardo De Cecco a solicitar el primer tiempo de la noche.
Errores, errores y más errores. El AEC estuvo muy desatento en el cuidado de su aro y con Osores y Rasio los de Villa Ángela no frenaron su rendimiento. Así como en los dos primeros puntos de la serie, los paranaenses estuvieron complicados para anotar.
Por lo menos hasta que con un triple de Carlos Sepúlveda y un doble de Mauro Negri, tras buena asistencia de David Oviedo, acortó la brecha (12-17).
Los paranaenses cambiaron su imagen en los minutos finales y corriendo quedaron a tan solo 3 tantos (14-17). Sin embargo, volvió a enfrentarse con la férrea marca de su rival, terminó rifando 7 bolas en el cuarto y evidenciando fisuras defensivas.

MEJOR PARADO
Echagüe aumentó su “Rotschydependencia” para convertir, sabiendo que solamente con ella no le alcanzaría. Eso sí, generó innumerables segundas opciones pero no las supo fructificar (19-27).
Igualmente, en defensa también, con Maurice Spillers e Iván Basualdo, estuvo atento al bloqueo, complicando los ataques visitantes para, poco a poco, acercarse (25-27).
a labor de Basualdo fue en aumento, en ambos tableros. El ingreso de Rodrigo Hagg sirvió para incomodar a Víctor Cajal y mandar de escolta a Oviedo. Si bien el AEC se retiró al descanso largo en desventaja, el parcial de 18 a 13 con el que cerró el segundo período dejó un clima positivo pensando en la segunda etapa.

PREMIO AL ESFUERZO
Un 7-0 de Progre, en menos de 2 minutos, volvió a hacerle cuesta arriba el encuentro a Echagüe, que se mantuvo entre 5 y 7 puntos abajo durante gran parte del tercer tramo.
Rotschy emanó confianza, Spillers pesó más en el poste bajo, luego Basualdo lo hizo cuando le tocó retornar, y el plus estuvo en mandar seguido a la línea a Gregory Dillegard, por su pésimo porcentaje, hasta que Jorge Lobera tuvo que cambiarlo.
Tanto intentó Echagüe que el premio llegó con un triple de Román Rodríguez, sobre el epílogo, para pasar por primera vez al frente (57-56) y desatar el delirio de la gente.

ÓPTIMO CIERRE
El buen cierre se extendió y el AEC se puso 62-58 en ganancia. La mala: la cuarta falta de Rotschy lo mandó un rato al banco y, en cancha, Oviedo también llegó a esa cantidad. Por si fuera poco, Negri también se sumó a la lista que ya tenía a Basualdo.
Progresista mejoró su mano, principalmente con César Avalle, y lo contrario para el local, que se noto apresurado. La visita volvió a controlar las acciones y con Rasio supo cuidar la ventaja. El dramatismo se apoderó del partido con 1 minuto y 14 segundos por delante, el dueño de casa, otra vez, tomó las riendas, aprovechó bien los errores de su rival y liquidó, con sus libres, la historia a su favor, la misma que mañana tendrá su cuarto capítulo.

Fuente: El Diario.

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