El seleccionado de Corrientes tuvo este miércoles una noche de aquellas, de las que cambian el repertorio y dejan pagando cualquier intención de conseguir los objetivos.
Cayó claramente ante Córdoba por 82-50 cerrando la fase clasificatoria de la Zona “A” del 78º Campeonato Argentino de Básquetbol que se está desarrollando en Chaco.
Los cordobeses supieron resolver la defensa correntina y con el perímetro letal sentenció un partido que determinaba el cuarto puesto del grupo. El equipo de Pestuggia lanzó 14 de 26 en triples y eso fue fundamental para alcanzar el segundo triunfo del torneo y despedirse con la confirmación de estar en el Argentino 2013.
Corrientes todavía no conoce su futuro y como toda la semana, el conjunto litoraleño volverá a jugar hoy “una final” en su camino por mantenerse en el básquet de elite: será desde las 16 ante Tucumán, equipo que se ubicó quinto en la zona jugada en el interior chaqueño.
Antes de acomodarse en la cancha, Córdoba ya supo aprovechar las desatenciones defensivas de Corrientes. Con el orden de Gastón Lucchino y Leonel Schatmann, fueron los encargados de castigar de larga distancia (3-4 en triples) y así llevar a una distancia inicial en el marcador: 6-14 en 5’.
Fue un primer llamado de atención para el equipo correntino y su entrenador Eduardo Schweizer pidió minuto para corregir defensas. Cambió de roles Corrientes mostró su mejor pasaje revirtiendo juego y marcador (se puso 20-18).
Así cerró el primer cuarto, más allá que Córdoba resolvió bien sus últimas dos ofensivas y terminó arriba en el marcador: 23-21.
En el segundo cuarto, el equipo cordobés fue mucho más prolijo para disimular sus falencias. Se las arregló con los minutos de Lucchino y la efectividad de Schatmann desde 6.75: 4-5 en triples y una cosecha de 16 puntos para ser vital en la máxima distancia del partido, coincidiendo con el parcial antes del descanso más largo: 24-37.
Corrientes aportó solo tres puntos en estos diez minutos (triple de Mascaró), lo que dejó plasmado su pobre noche en ofensiva y la necesidad de un cambio de actitud y juego para el complemento.
Sin dudas que a Córdoba le era factible seguir con ese juego del perímetro ante la defensa rival. Siguió castigando con una gran efectividad de larga distancia (los tres primeros cuartos sumó 9 de 18 de tres) y registró otra distancia considerable promediando este tercer cuarto: 32-50.
Eso le permitió cerrar a los cordobeses con amplitud y seguía manteniendo el control del partido llegando mejor acomodado al período final.
Los diez minutos finales se jugaron con las intenciones de una reacción correntina, pero eso provocó que Córdoba sostenga su producción ofensiva. Fue un trámite el final del partido, con el equipo mediterráneo apretando su defensa, provocando una noche para el olvido en los sistemas correntinos y sacando una máxima ventaja de 30 puntos (46-76 a 3’ del final).
Allí se terminó el partido y el reloj sólo se consumió con Corrientes pensando en su partido de hoy, el más importante del torneo para soñar con mantener la categoría.
Fuente: diario Época.




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