
Dos piezas clave. Maximiliano Martín tuvo altas y bajas en la temporada y José Fabio fue de lo mejor del equipo (Foto El Territorio)
El conjunto cordobés barrió por 3-0 la serie por octavos de final y el representante misionero se despidió de la competencia anticipadamente, al menos comparando con lo hecho en años anteriores.
En su quinta participación en el TNA el Celeste tuvo un andar irregular, no se consolidó en lo colectivo y apenas le alcanzó para salvar la categoría.
Jugadores, cuerpo técnico y dirigentes coincidieron en que no se cumplieron las expectativas previas, sobre todo porque la temporada pasada el equipo jugó la final por el ascenso a la máxima categoría. Incluso, en las primeras cuatro temporadas fue de menor a mayor y siempre superó la instancia anterior.
Con estos antecedentes, en la previa se pretendía más. Pero la realidad fue que quedó poco y nada del equipo de la temporada pasada.
Ese fue el primer punto en contra, ya que lo lógico hubiera sido mantener una base mayor del plantel que logró la mejor campaña de la historia. Tampoco se explicó demasiado por qué no continuó Eduardo Pfleger como entrenador.
Ricardo De Cecco asumió como DT, mientras que Maximiliano Martín y Pablo Rizzo fueron los únicos sobrevivientes del equipo que peleó por el ascenso.
Todo de nuevo
OTC tuvo que rearmar su estructura. Y, pieza por pieza, el equipo tuvo menos variantes que la temporada anterior. Tampoco el cuerpo técnico logró suplir la falta de talento afianzando lo colectivo, lo que muchas veces permite disimular las limitaciones.
La llegada de José Fabio, el ídolo obereño, fue un primer paso que entusiasmó. Lo mismo que el arribo de Emiliano Agostino, un tirador de jerarquía comprobada. Ambos cumplieron y fueron los más regulares. El resto tuvo altibajos.
Martín arrancó con una lesión, luego se acomodó y fue una pieza importante en defensa, pero no terminó de despegar en ataque.
Entre los bases, el más regular fue Damián Palacios, aunque muchas veces su costado ofensivo opacó al armador. Casi no jugó en playoff por una lesión.
Luciano Tantos fue de menor a mayor, pero estuvo lejos del nivel que exhibió la temporada pasada en Argentino de Junín, donde logró el ascenso.
Otro aspecto controversial fue el extranjero, ya que primero jugó Jason Blair y a mitad de temporada lo reemplazó Howard Wilkerson. “Blair no nos da el plus que necesitamos”, argumentó el DT al momento del recambio. Y la primera inquietud que surgió fue: ¿Por qué no se evaluó antes ese aspecto?, ya que sin dudas hubiera sido mejor el rendimiento con Wilkerson de entrada.
Pero aquí entra a mediar la cuestión económica que padeció el club toda la temporada, al punto que los jugadores llegaron a estar cuatro meses sin cobrar. Por ello, a la hora de achacar responsabilidades, sería un error fijar la lupa sólo en quienes saltan a la cancha.
Fuente: territoriodigital.com




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