Regatas Corrientes dio el gran golpe como visitante

Regatas campe… Regatas campe… Después del triunfo obtenido anoche ante Lanús, por 78-76 como visitante, lo dejó ahí nomás al conjunto correntino de cosechar su primer título en la Liga Nacional de Básquetbol. Porque se puso 3 a 0 en la serie y mañana volverá, ya con la escoba en mano, a presentarse en el estadio Antonio Rotilli para sellar su consagración. Caso contrario, si descuenta el “granate”, habrá quinto juego en Corrientes el próximo lunes.
El temple que mostró Regatas en los últimos segundos fue clave. Porque Lanús, que estuvo abajo en todo el partido e incluso con una diferencia de 15 puntos (56-41 a 2:32 de concluir el tercer cuarto), había arremetido y quedó a uno nada más.
La presión jugó por igual para ambos, porque los yerros se vieron de un costado y otro. Sin embargo, siempre Regatas quedó mejor parado que Lanús y por eso, si bien el “granate” tuvo la posibilidad de forzar la prórroga con un tiro forzado de Pérez y posterior “cacheteo” de Battle, la victoria fue correntina para delirio de los simpatizantes presentes, que se ilusionan con dar la vuelta olímpica en casa ajena.
El primer cuarto fue soñado para Regatas y significó una pesadilla para Lanús. Es que el equipo del parque Mitre salió con los dientes apretados en la defensa y le generó 3 pérdidas en el mismo arranque al “granate”. Sin peso en la ofensiva, el local tampoco tuvo sustento en la defensa. Entonces, Regatas pudo lastimar de media y corta distancia. Así, sacó diez de diferencia (14-4…19-9) enseguida e incluso logró ampliarla al cabo del parcial, que lo mostró al visitante arriba 24-12.
Lanús mostró un rendimiento preocupante, aún cuando su DT Silvio Santander escarbó en la profundidad de su banco para mejorar la actitud.
Sin embargo, el atisbo de reacción llegó de la mano de Martina, quien adquirió mucho protagonismo en el segundo período a partir de su “polenta” para postearse en el poste bajo. Así, el pivote (sumó 9 puntos y 5 rebotes en la etapa) le contagió otra confianza a sus compañeros, que la supieron trasladar a la defensa. Con Lanús más firme en la marca y sin ofrecer tantos huecos, a Regatas se le hizo difícil lastimar el aro rival. Salvo un par de apariciones de Quinteros (triple incluido) o algún lanzamiento certero de Washam, bajó claramente su producción en ofensiva (sólo 11 tantos en el segmento) y eso le alcanzó a Lanús para generar otro panorama, ya que fue al descanso largo apenas seis abajo (29-35) y con su gente haciéndose sentir también por el repunte.
Pero Regatas volvió a mostrarse firme en el reinicio del partido.
Esta vez, con un notable pasaje de Quinteros, quien se despachó con 12 en el tercer cuarto; mientras que sendos “bombazos” de Washam y Calderón, ayudaron para sacar la máxima de 56-41.
Quedaba poco para concluir el período y parecía historia resuelta. Pero Lanús no iba a tirar la toalla tan pronto. Con el empuje del siempre inquietante Martina y algunos aciertos a distancia de Schattmann, fue tomando confianza.
La gente local se entusiasmó y festejó a puro canto cuando Schattmann completó con su triple una racha de 5-0, que dejó a tiro a Lanús (72-75) con minuto y medio por jugar, después de una falta antideportiva de Martínez (fue su 5ª), el mismo que antes había acertado un triplazo vital en Regatas. Con el dramatismo a flor de piel, los dos equivocaron los caminos más de la cuenta, pero fue Regatas el que rió último (fue determinante Quinteros para ello) y ahora quiere ir por todo, quiere consagrarse campeón…

Fuente: diario Época.

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