Franco Zandomeni: «Todo es como un sueño»

El base/escolta de Tokio fue uno de los 31 convocados a la primera reunión de la preselección Argentina U-15

El base/escolta de Tokio fue uno de los 31 convocados a la primera reunión de la preselección Argentina U-15

A pesar de ser muy joven, Franco Zandomeni ya estuvo practicando con los U-16 que luego viajaron a Turquía y ahora sueña con el Sudamericano U-15.
Capacidad, mucha madurez a pesar de su corta edad, un talento a explotar de acá a los próximos años y una mochila llena de sueños por vestir la celeste y blanca son aspectos que están a la vista en Franco Zandomeni, uno de los chicos de la Preselección Argentina U-15 Masculina que el pasado sábado finalizó su primera concentración del año en el CeNARD.
La meta de esta camada es el Sudamericano (sin sede ni fecha aún), una oportunidad para que muchos chicos comiencen a fabricar una trayectoria en las selecciones albicelestes, algo con lo que desde hace varios años sueña el joven jugador de Tokio de Posadas.
Zandomeni es un perimetral con posibilidad de jugar tanto en la posición de base como en la de escolta, y de hecho es visto por muchos como uno de los buenos y grandes proyectos que tiene Misiones en las inferiores. De hecho antes de esta reunión con los U-15, el pibe ya estuvo en el CeNARD cuando fue preseleccionado para los U-16 que posteriormente viajaron a jugar el TBF de Turquía. Franco no entró en el equipo definitivo, pero la experiencia y la riqueza que le dejó entrenarse con este otro combinado es invaluable.
Por eso, en diálogo con Básquet Plus, el joven de Posadas relató cómo fue esta primera concentración para los U-15, los trabajos que se han hecho en esta primera reunión en Buenos Aires, sus sensaciones, la convivencia, los objetivos y su presente personal.

– Franco, contame un poco cómo fue ésta primera concentración en el CeNARD con los U-15. ¿Qué tareas han hecho y en qué se han enfocado? Imagino que debe ponerte feliz haber arrancado este 2014 así.
– Me pone muy feliz haber estado en la preselección previa con los chicos que viajaron al TBF en Turquía y ahora esta preselección con los U-15. Una muy linda manera de empezar el 2014, ya que me alienta a seguir trabajando y querer mejorar día a día.
Desde un principio hicimos hincapié en la parte física. A lo largo de la semana realizamos test físicos para ayudar al preparador físico para ver como estábamos en ese aspecto y así dar un plan de trabajo para cuando volvamos cada uno a su respectivo club. Vimos diversas situaciones de juego y como defenderlas, algunos sistemas y fundamentos. Para así la última mañana jugar una serie de partidos con los conceptos ya aprendidos.

– ¿Y cómo te has sentido y con qué nivel te has encontrado tanto en los otros chicos como en la exigencia?
Me sentí más cómodo y con mucho menos nervios que las concentraciones anteriores. Antes tenía que entrenar con jugadores que tenían más tiempo de trabajo físico del que yo tenía, por lo que me costaba mucho sacar diferencias. En esta concentración estaba con chicos con menos físico que los del otro grupo, por eso perdí un poco los nervios de que me salgan las cosas mal y trate de dar todo de mi.
Me encontré con jugadores de mucho talento. Cuando tuvimos que jugar partidos daba gusto jugar, porque las cosas nos salían bien. Todos supimos aplicar los conceptos, ya sean defensivos u ofensivos, a la hora de jugar.
La exigencia siempre es la misma, dar el 100% cada en cada entrenamiento, dejar todo en los test físicos que tomen los técnicos y el preparador físico. Al fin y al cabo, si no das todo te terminas arrepintiendo vos mismo.

– ¿Cómo fue la convivencia con los demás chicos? Incluso han sido un grupo bastante grande con 31 jugadores.
– Fue muy buena la convivencia, no hubo ningún problema entre nosotros. Llegué a conocer a todos y a conocer más a los que ya conocía de antes, y la verdad es que todos nos llevamos muy bien el tiempo que convivimos en la concentración. Cuando algo salía mal en las prácticas nos alentábamos, por más que estemos peleando todos por un puesto en el equipo. También, cuando algo salía bien más se alentaban, lo que llevó a que nos llevemos bien dentro y fuera de la cancha.

– Hoy el objetivo es el Sudamericano, que si no me equivoco sería en noviembre. Si bien es quizás algo prematuro, ¿cómo te ves a futuro con esa posibilidad que está de representar al país en un torneo?
– La posibilidad que tengo es como un sueño. Recuerdo que se hizo en 2007 un sudamericano de cadetes en Posadas, yo con 8 años soñaba alguna vez formar parte de una selección y jugar un sudamericano. El año pasado tuve esa oportunidad, pero el Sudamericano no se realizo. Por lo que me puse una meta, de trabajar y hacer hincapié en los detalles, así que para cuando tenga la posibilidad de pelear un puesto en la selección, estar bien física y mentalmente.

– A pesar de ser tan joven ya estuviste en una preselección previa con los U16 que fueron al TBF de Turquía. ¿Cómo fue esa experiencia y en cuánto te ha servido para aprender?
– Desde el principio sabía que iba a ser muy difícil. Apenas dieron la noticia le di fin a las vacaciones y empecé a entrenar a full en el gimnasio y en lo deportivo. Fui con muchísimas expectativas, pero al final no se me dio la oportunidad. Igualmente, sabía que el esfuerzo que había hecho para esa preselección no había sido en vano. Seguí trabajando y ese trabajo me sirvió mucho para lo que fue la semana pasada en la preselección u15.
Me sirvió muchísimo en ese aspecto, había veces que no podía defender a mis compañeros. Ahí empezaba a pensar y a repasar conceptos que nos habían dado los técnicos, así para el próximo entrenamiento no volver a cometer los mismos errores. Aprendí muchísimo del conocimiento de los técnicos y de mis mismos compañeros.

– Desde algunos años se ve que el aporte que haces en Tokio pero principalmente destacándote en los seleccionados misioneros. ¿Cómo te definís como jugador y qué cosas ves en vos que son los puntos fuertes y débiles?
– Me siento muy bien jugando de base y escolta, yo creo que en esas posiciones es cuando saco más provecho mi juego. Me gusta jugar como base porque me gusta repartir la pelota y organizar el juego, me gusta ser el conductor del equipo dentro de la cancha. Y como escolta me gusta ayudar al base con el traslado de la pelota y tomar decisiones para romper al canasto o tomar un tiro. Con el tiempo voy a saber en qué posición me desenvuelvo mejor.
Para mí, mis puntos fuertes son el tiro a pie firme, la penetración, la vista de juego y siempre trato de ganar el rebote. Y debo mejorar en el aspecto defensivo, en salidas para tomar un tiro, la coordinación y diferentes aspectos físicos con el gimnasio.

Fuente: Lucas Leiva, [email protected]
Twitter: @lucassleiva
Twitter: @basquetplus

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