Fue en el entrenamiento de ayer por la noche, cuando diez personas armadas interrumpieron la práctica, apuntaron con tumberas e intimidaron gravemente.
El básquet y el deporte sufrieron ayer un duro revés. Otra vez la violencia apareció en el momento y lugar menos esperado: una cancha.

El entrenamiento de anoche del plantel San Martín de Corrientes no fue el esperado y su delegación sufrió amenazas de muerte por intermedio de personas que ingresaron al estadio armadas.
Horas después, el club correntino emitía el siguiente comunicado: “La delegación de San Martín de Corrientes sufrió un momento de intimidación y violencia en el estadio ‘Vicente Rosales’ cuando se aprestaba a realizar el entrenamiento vespertino previo al tercer juego de la serie semifinal de la Conferencia Norte de la Liga Nacional de Básquetbol (LNB).
La dirigencia del Club San Martín repudia enérgicamente estos hechos violentos y solicita de inmediato una respuesta para paliar estos actos delictivos y desterrarlos del básquetbol y del deporte.
Un grupo de diez simpatizantes identificados con colores y vestimenta de Olímpico de La Banda ingresó al estadio con armas de fuego y amenazaron de muerte al plantel y cuerpo técnico “pidiendo que no intenten ganar”.
Apuntando con un arma al utilero Ramón Núñez provocaron minutos de incertidumbre y mucha violencia en una situación que se repudia totalmente.
El jefe de equipo, Javier Iglesias, radicó la denuncia en la Comisaría 14 de la localidad de La Banda y avisó a la organización para que se tomen medidas al respecto”.
Según pudo averiguar época, desde la AdC esperaban anoche la denuncia radicada y en las primeras horas de hoy iban a definir los pasos a seguir con una serie que tiene programado su tercer partido para hoy en el mismo escenario donde anoche reinó la violencia.




Comentarios recientes