Su primer descargo fue a través de su cuenta personal de Facebook, donde cuestionó la credibilidad de sus interlocutores y generó muestras de apoyo entre los hinchas.
“Entiendo que tener palabra es el valor moral de cumplir con la promesa, define mi credibilidad, mi buena fe, me define como persona. Que nunca se pierda este valor”, escribió Zurita el lunes.
Pero la sutileza se terminó ayer, cuando el DT decidió contar su versión de la historia sin vueltas, con nombres propios y sin tiros por elevación.
Aseguró que hasta la semana pasada tenía acordada su continuidad por una temporada más, pero de palabra y sin contrato firmado. Incluso, con el aval de algunos dirigentes estuvo trabajando en el armado del plantel.
En tanto, agregó que le adeudan cuotas del sueldo de la última temporada y de años anteriores, cuando estaba al frente de las formativas del club.
“Estaba todo acordado para seguir una temporada más, ya que en marzo me aseguraron la continuidad de palabra. El 2 de mayo fuimos a Guaraní con Tony Lindstrom para entregar material a una escuelita de básquet. A la vuelta me pidió que vaya averiguando cotizaciones de jugadores y seguí trabajando con vistas a la próxima temporada”, explicó el DT.
Cambio de aire
Precisamente, hasta hace poco Lindstrom era el máximo referente de la subcomisión de básquet profesional, aunque hubo un recambio dirigencial y hoy se destacan los nombres de Marcelo Gauze y Gustavo Urbina.
Al respecto, Zurita precisó que “el presidente (Raúl) Albea me dijo que mi desvinculación no se debía a cuestiones deportivas y que reconocía mi trabajo; pero que empezaba otra gente a manejar el básquet y querían un cambio”.
Y agregó: “Me queda la impotencia de saber que estuvimos trabajando. Con Gauze hablamos y estaba todo bien, pero lo que sucedió con estas personas no ensucia al club. Sí digo que me siento traicionado por estas personas. Se escondieron, no atendieron los mensajes. Son gente adulta y podrían haber hecho mejor las cosas”.
Por otra parte, indicó que desde que el equipo quedó eliminado el cuerpo técnico no cobró sus sueldos. “Conmigo tienen una deuda grande que viene desde que trabajaba en las formativas”, detalló.
Sin dudas, la forma de la desvinculación de Zurita contradice el buen trabajo que realizó en el club durante varios años, primero en las divisiones inferiores e integrando el staff del TNA, como luego como entrenador del primer equipo, siempre con escaso presupuesto.
La voz del presidente
El presidente de OTC, Raúl Albea, ratificó que no existía contrato firmado con el DT, pero reconoció que habían avanzado en la continuidad del vínculo.
“Le pedimos a él que arme un equipo lo más económico posible, a lo que él dijo que sí, que podía encontrar algo con ese presupuesto”, indicó. Al mismo tiempo, explicó que los nuevos dirigentes del TNA “quieren aire nuevo, quieren arrancar de cero”, finalizó.
Fuente: El Territorio.





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