A Entre Ríos le sobra chapa para ser campeón

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El seleccionado de básquet de Entre Ríos confirmó su mote de máximo candidato al título, derrotó a Buenos Aires por 85-80 y se clasificó a la final de la 84° edición del Campeonato Argentino de selecciones.
El equipo litoraleño no tardó en demostrar la categoría de su plantel. Dos bases de enorme jerarquía como Rodríguez Suppi y Adrián Forastieri comandaron con criterio cada ataque de su equipo y a partir de una alta efectividad en lanzamientos de tres puntos Entre Ríos sacó rápidas ventajas que luego administró con el correr de los minutos.

En menos de 5’ de juego ya ganaba 16-5 gracias a dos bombas de Rodríguez Suppi y otras de Giménez y Memo Rodríguez. El juego exterior le dio excelentes resultados al combinado de Richard René, que en ese primer cuarto se encontró con una defensa rival que le otorgó ciertas facilidades.
El 25-16 con el que se cerraron los primeros 10 minutos de partido marcaron la cara de uno y otro.
El segundo parcial mostró la misma versión. Si bien Buenos Aires mejoró su imagen a la hora de defender y se hizo respetar en la zona pintada, Entre Ríos fue un verdadero dolor de cabeza desde los 6.25. Julián Fernández, Fabricio Rebecchi y el ex OTC, Facundo Mendoza, facturaron de tercera dimensión y el seleccionado verdirrojo siempre mantuvo una diferencia tranquilizadora de entre 8 y 10 puntos.
Entre Ríos ganó el segundo segmento 23-21 y cerró el primer tiempo con una diferencia no decisiva, pero sí claramente significativa de 11 puntos (48-37).
La rotación también le dio buenos dividendos al entrenador entrerriano. Porque Ruiz Moreno, Novello y Giménez aprovecharon sus minutos en cancha para ampliar la ventaja. & titulo & Gehrmann recibió un nuevo reconocimiento en la previa.

Buenos Aires también sintió la ausencia de Erbel De Pietro, quien se lesionó en la previa y dejó a Ariel Amarillo sin un jugador dinámico y desequilibrante en el uno contra uno.
Siempre lastimando desde el perímetro, Entre Ríos volvió a ganar el tercer parcial 22-17 y arribó al desenlace con una diferencia indescontable: 70-54.
El combinado bonaerense por momentos se ilusionó con los aciertos externos de Santiago Giraudo y Benjamín Levato, pero el triunfo del equipo rojo casi nunca estuvo en duda.
Si bien sobre el cierre se relajó, Entre Ríos no sólo ratificó todo lo bueno que hizo en sus primeros cinco partidos en la fase regular, sino que demostró, una vez más, que Misiones es su segunda casa.
Fuente: El Territorio.

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