
Córdoba fue el más inteligente de los semifinalistas. Venció a Misiones con gran categoría y ayer, en la final ante Entre Ríos, reguló los tiempos para festejar al final el título. Uno más para las gloriosas vitrinas del básquet de la Docta.
El conjunto cordobés dominó el juego durante todo el partido y, a pesar de que al final dejó que Entre Ríos se acerque en el marcador, la ventaja que cosechó durante la primera mitad le alcanzó para cerrar el tanteador 90-83 a su favor y coronarse campeón en la tierra colorada.
Emiliano Martina, con sus 17 tantos, se destacó en el campeón, que contó con varios puntos altos como Mateo Chiarini y Juan Cruz Oberto a lo largo de los 40 minutos.
La gran virtud de la Docta fue forzar los errores de Entre Ríos, que cayó por primera vez en el torneo y que se mostró impreciso y molesto en varios pasajes del juego, algo que no le había ocurrido ni siquiera en la semifinal ante Buenos Aires.
El nuevo rey del básquet nacional llegó a los minutos finales con una ventaja de 9 puntos y se dedicó a regular y mantener esa diferencia. Entre Ríos cortó con falta cada vez que pudo, pero los cordobeses estuvieron finos y aprovecharon cada simple para acercarse al título.
Con esta consagración, Córdoba llegó a 12 estrellas en el “más argentino de los campeonatos” y quedó a uno de Provincia de Buenos Aires y Santa Fe y a siete de la Ciudad de Buenos Aires, el máximo ganador del certamen y el gran ausente en la tierra colorada.
La alegría de los cordobeses y el aplauso final del público misionero fue el cierre perfecto para la gran fiesta deportiva que vivió durante toda la semana la tierra colorada. Ahora habrá que esperar un tiempo (ojalá no sea muy largo) para volver a tener en casa un certamen de esta calidad.
Fuente: El Territorio.




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