
Fabio fue un pilar del seleccionado misionero durante todo el torneo (Foto: Miguel Mendieta, El Territorio)
Desilusionados por sus eliminaciones en semifinales, los seleccionados que ya se habían enfrentado en la fase regular, con victoria local en Posadas, salieron por última vez a la pista en busca de subirse al podio.
De a ratos pareció que jugaron con una marcha menos, y pese al parcial de 6 a 2 en los primeros 5 minutos en los que Buenos Aires facturó una sola conversión, Provincia se desperezó y el primer cuarto culminó 15-14 con Misiones al frente.
Con un triple de Rasio, su equipo pasó al frente al comienzo del segundo período y se afianzó para poder liderar el marcador con un juego contundente. Fueron importantes el aporte goleador de Miguel y la intensidad defensiva de Barrales -dispuesto a no bajar los brazos frente a su marca y a elevarse en busca de rebotes- para aprovecharse de una inconexa Misiones y alejarse por 14 puntos de cara al segundo tiempo.
En el reinicio, el visitante fue una aplanadora y sacó 24 puntos de diferencia, la máxima hasta el momento; resultado de un buen básquet de pocos piques en ataque con Rasio como punto más alto.
En Misiones el mayor problema fue la poca gravitación de sus armas más poderosas. Cristian Diesel y Enzo Stietz mostraron entrega en la mayor cantidad de minutos que les tocó jugar por la lesión de Stéfano Pierotti, pero su trabajo no fue suficiente para alimentar a José Fabio y Franco Benítez.
El ganador ya estaba claro al inicio de la etapa final, pese al intento de salir a flote por parte de los misioneros. Además, el elenco locar pudo llenarse del cariño de su público que lo acompañó durante toda la semana y aplaudió la campaña al terminar con un cuarto puesto.
Misiones dejó atrás su cuarto Argentino como anfitrión (1962, 1994, 2005 y 2018) y cumplió con creces su objetivo de estar entre los cuatro mejores y con una grata organización.
Fuente: El Territorio.




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