
“Fue durísimo, palo a palo hasta el final y una lástima que lo perdimos”, señaló Schoppler (Foto: Marcelo Rodríguez, El Territorio)
El jueves se impuso 78 a 72 ante Villa San Martín de Resistencia, Chaco, el mismo rival que el viernes lo doblegó por 75 a 71.
El norteamericano Cris Hooper fue el goleador del Celeste con un promedio de 17.5 tantos por juego, a los que sumó 14.5 rebotes, números que corroboran su gravitación en el esquema del equipo.
El base Christian Schoppler y el escolta Lucas Gornatti fueron los más regulares del perímetro, con 15 y 14 puntos de promedio, respectivamente.
El pivote y capitán José Fabio colaboró con 7.5 tantos, mientras que el alero Maximiliano Martín sumó 4, en lo que fue el aporte más flojo del quinteto inicial.
De todas formas, el rendimiento individual es consecuencia del trabajo colectivo y en los primeros dos compromisos el elenco dirigido por Alejandro Kuperman careció de una identidad definida, corrió siempre de atrás y cometió muchos errores.
Exhibió un flojo porcentaje en triples: 15 en 42 intentos. Además perdió 35 pelotas en dos partidos. Demasiado para un equipo con jugadores de experiencia en la categoría.
Incluso, OTC perdió cinco de los ocho cuartos que disputó entre el jueves y el viernes, cediendo el protagonismo que se pretende para fortalecer la localía.
Se puede argumentar el desgaste que significa disputar dos juegos en 24 horas, pero ambos rivales tuvieron la misma exigencia.
Autocrítica
Como quedó plasmado en la previa, la gran temporada pasada elevó la vara en las pretensiones de los hinchas obereños. Es que se conformó un equipo con nombres a priori mejores que el año pasado.
Y si bien falta rodaje, el rival de turno tampoco es de los más fuertes de la Conferencia Norte. De todas formas, Villa San Martín fue un rival sumamente exigente para el equipo de Kuperman y se llevó un triunfo. El viernes fue una máquina en defensa y hasta pareció más entero físicamente.
“La verdad que para el segundo juego hicieron un scouting muy bueno, nos costó jugar y sentimos los dos partidos seguidos. Fue durísimo, palo a palo hasta el final y una lástima que lo perdimos”, comentó Schoppler.
El base dio la cara tras la derrota y reconoció que “Villa trabajó muy bien en defensa los 40 minutos y no le pudimos encontrar la vuelta; hicieron cambios, nos quedamos sin pase, no tuvimos desequilibrio perimetral ni interno. El juego de ellos se basó en cortarnos la dinámica y lo hicieron bien”.
“También nos queda un sabor amargo porque en los últimos instantes tuvimos cuatro tiros de afuera solos y si entraba uno, capaz que el marcador terminaba siendo diferente”, agregó.
Ahora el Celeste afrontará una extensa y exigente gira con tres partidos en cinco días.
El jueves visitará a Central Ceres, de Santa Fe; el sábado se medirá con Independiente en Santiago del Estero y el lunes 29 jugará ante Salta Basket.
“Ojalá podamos revertir la situación para mejorar el ánimo y la autoestima de cada uno”, reflexionó Schoppler.
Fuente: El Territorio.




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