
A falta de cuatro minutos y fracción para la finalización del tercer cuarto, Oberá Tenis Club ganaba 45 a 34 y más de un hincha presagiaba un cierre a toda orquesta y un triunfo sin angustia ante Villa San Martín de Resistencia, Chaco.
Pero entonces Carlos Castro, entrenador de la visita, solicitó un minuto que resultó determinante en la recuperación de su equipo, tanto que Villa metió un parcial de 12-0 y pasó al frente.
Ese fue el quiebre del partido, ya que el Celeste nunca volvió al partido. No tuvo respuestas anímicas ni tácticas y terminó sepultando la chance de cerrar como local la serie por octavos de final de la Conferencia Norte de la Liga Argentina de básquet.
Esta noche, desde las 21.30, se volverán a medir en Oberá, con la obligación de un triunfo para jugar un quinto y decisivo partido el domingo en Resistencia.
“La verdad que estoy recaliente y no encuentro palabras. Teníamos una gran oportunidad y no la supimos aprovechar. Arrancamos muy bien pero nos volvió a pasar lo mismo, eso de perder el hilo del partido, de errar y se nos fue”, lamentó Maximiliano Martín tras la derrota.
El alero de OTC no hizo más que transparentar el estado de ánimo de un equipo que el domingo pasado ganó de visitante y volvió a Oberá fortalecido por la posibilidad de definir en casa el pasaje a cuartos.
Pero claro, para eso debía ganar el tercero, cosa que no pudo y esta noche, desde las 21.30, se volverá a medir ante el mismo rival. Un triunfo le dará la chance de jugar un quinto y decisivo partido el domingo en Resistencia, pero otra derrota lo despedirá de la competencia por esta temporada.
En definitiva, ahora los dirigidos por Alejandro Kuperman tienen la presión de ganar o ganar.
“Nos volvemos locos”
El miércoles el Celeste arrancó muy bien con el norteamericano Cris Hooper como motor ofensivo, mientras que Franco Vieta sostuvo a la visita.
También desde el comienzo el local mostró altibajos y en el inicio del tercer cuarto sacó una máxima diferencia de 11 puntos, siempre con Hooper como abanderado.
Pero volvió a padecer la inconsistencia que lo caracterizó durante toda la temporada y dilapidó la diferencia. El equipo se mostró perdido, sin ideas ni conducción desde el banco.
Un dato: mientras que sólo dos jugadores del local anotaron dos dígitos, la visita tuvo cinco en dicho rango.
“Tenemos el problema que cuando no la metemos nos volvemos un equipo mediocre, y hoy lo pagamos carísimo. En vez de estar tranquilos nos volvemos locos y yo soy uno de esos”, reconoció Martín.
Y agregó: “Teníamos la chance de ponernos en ventaja en la serie y la desperdiciamos. La verdad que es culpa nuestra. Lamentable el partido que tuvimos en un playoffs. Pero hay que levantar la cabeza y salir a jugar con otra mentalidad para ganar el viernes (por hoy)”.
Cuestión de actitud
Por su parte, el capitán de Villa, Agustín Carnovale, destacó el compromiso defensivo de su equipo y la importancia de recuperar la ventaja deportiva, al tiempo que hizo hincapié en no relajarse.
“Sabemos que en estas instancias todos los partidos son duros. Los primeros dos en nuestra casa fueron así, ellos nos terminaron ganando uno y por suerte ahora pudimos recuperar el que perdimos. Eso nos da tranquilidad, pero no podemos relajarnos porque sabemos que otro partido en casa también sería muy difícil”, reconoció.
En tanto, mencionó que a partir de la segunda mitad del tercer cuarto “mejoramos la actitud. Nos pusimos a defender un poco más y esa es la clave. Sabemos que si no descansamos atrás, adelante es mucho más fácil porque tenemos varios jugadores con goles en las manos”.



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