Cumpliendo una sólida actuación colectiva y con rendimientos individuales en alto nivel, Jorge Gibson Brown superó en el segundo juego final a Racing Club por 76 a 71 y se coronó campeón del Apertura «Tuni Mónaca» organizado por la Asociación Posadeña de Básquetbol. La primera parte había concluído en favor del conjunto que dirige Rodolfo Canteli por 35 a 32.
La exigua diferencia en el guarismo final, no guarda relación con lo sucedido en cancha, especialmente a partir del tercer cuarto, cuando el dueño de casa comenzó a sacar amplias ventajas en el tablero parcial, que le permitió controlar el trásmite del partido.
Notable producción goleadora de Martín Ayala, quien anotó 31 puntos, con 5 triples espectaculares incluídos y fue la gran figura del juego definitorio, que tuvo un buen marco de espectadores, entre ellos un bullicioso grupo de los de Villa Urquiza que se hizo sentir toda la noche.
En Racing, Darío Wabeke Vigo fue su goleador, con 10 anotaciones.
Dirigieron Horacio De Luca, Fabián Romero y Fernando Oliveira.
Al término del partido, el hijo de «Tuni» Mónaca, hizo entrega a los flamantes campeones de una enorme copa que puso en juego la Asociación Posadeña, encabezada por Roberto Dávalos y Daniel Alvarado.
Se cerró así el primer torneo anual del baloncesto posadeño. Ahora vendrá la Liga Provincial de Mayores y luego el Clausura, que ojalá tenga un desarrollo superior a este que acaba de concluir.
El partido
Jorge Gibson Brown se consagró campeón, una vez más, a nivel local al derrotar a Racing Club por 76 a 71, en el segundo encuentro final del torneo Oficial de básquetbol que organiza la Asociación Posadeña de Básquetbol.
Este fue el undécimo título consecutivo que consigue la institución a nivel local, la institución de la Avenida Cabred, según comentó el entrenador Rodolfo Cantelli.
La gran tarea del base Martín Ayala, el máximo encestador de la noche con 34 puntos (de cuales 21 fueron a través de triples), fue preponderante para consagración del Verdirrojo.
Arranque impreciso
Tras un comienzo, en el que ambos mostraron mucha imprecisión, Brown se llevó el primer cuarto por 18 a 17. Cada vez que los de la Cantera se acercaron en el marcador apareció la “mano caliente” de Ayala para ponerle un freno al ímpetu del rival, que de la conducción de Juan Pablo Rojas, se puso arriba en el score en el segundo cuarto, pero una vez más el local solucionó su falta de claridad y precisión debajo de las tablas con tiros externos de Ayala (tres triples) y “Tuno” Abraham que clavó otros dos para mantener a raya a un rival que fue inquietando por la aparición de Schultz, que fue sumando puntos a su cuenta personal y la de su equipo, pero no alcanzó, pues en los momentos más complicados, apareció Nicolás Fulquet, que pese a estar jugando por momentos en un sólo pie, pues estaba lesionado en uno de sus tobillos, aportó algunos puntos importantes e incluso estuvo efectivo desde la línea de libres. Se cerró la primera parte del encuentro con la victoria parcial de los Verdirrojos por 35 a 32.
Con cierta tensión
En el tercer cuarto, el elenco de la Avenida Cabred, en realidad Ayala, mostró una eficacia llamativa, pues en ese cuarto triples claves, que le dieron la tranquilidad necesaria para cerrar el tercer cuarto 56 a 42.
En el tramo final del encuentro, la salida de De La Fuente y luego Ayala, por cinco faltas cada uno, le dio otro aire a Racing, que con un par de triples de Rojas, se acercó al marcador, pero la experiencia de algunos valores de Brown lo llevó a mantener la diferencia de cinco puntos a su favor hasta el final, lo que posibilitó un nuevo festejo a la entidad Verdirroja.
De esta manera, desde la reactivación de la liga capitalina, Brown sigue siendo invencible.




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