Hace diez meses Noelia Olivera comenzaba a tirar al aro pero lejos estaba de imaginarse que esa actividad que la hacía disfrutar y entretenerse se convertiría en una pasión que rápidamente cambiaría las motivaciones de su vida.
Es que la misionera tuvo su primera concentración con la selección argentina de básquetbol en silla de ruedas y su nombre quedó en el equipo que defiende los colores albicelestes.
“Todavía no caigo que estoy con la selección”, resaltó Noelia tras su primera concentración con el equipo días atrás en el Complejo Cilta, en Santa Fe.
“Fue una experiencia muy diferente a como venía trabajando por la exigencia y la intensidad. Además, los movimientos con la sillas y su técnica fue algo nuevo”, explicó la jugadora de la tierra colorada con mucho entusiasmo.
Es que no es para menos. En el 2012 una lesión en su columna ,tras un accidente automovilístico, la dejó sin movilidad en sus piernas y fue un nuevo comenzar.
Pero ahora la vida le hizo “un guiño”, el básquetbol le abrió las puertas a un mundo nuevo y sus condiciones la llevaron a ser convocada para ser una de las abanderadas del país. Tamaña hazaña sólo la puede hacer alguien fuerte y admirable como la misionera.
Ahora vendrá una nueva etapa, la de la adaptación al entrenemiento intenso: “Volví muy cansada”, dijo risueña pero aclaró, “lo disfruté porque aprendí cosas nuevas y sobre estrategias de juego. Acá (en Misiones) todavía se trabaja con técnicas del básquetbol convencional pero el adaptado es muy diferente”.
Y esto es recién es el comienzo; de ahora en más Noelia tendrá una concentración al mes y desde el año próximo se sumará una más (concentración) y “espero quedarme y ser parte del Sudamericano… aunque habrá que luchar por el puesto”, expresó la feliz y debutante jugadora de la selección.
Fuente: El Territorio.




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