Un mes histórico para el básquetbol misionero

Para el básquetbol misionero octubre es un mes muy grato, pues se recuerdan dos acontecimientos históricos que han quedado guardados en lo mejor de su historia. Uno de ellos ocurrió el 14 de octubre de 1967, cuando Misiones se consagra campeón nacional estudiantil en Río Negro al derrotar en la final a Córdoba por 61 a 53, Rolando Sfeir obtuvo el premio como mejor jugador del certamen y Luis Martín una plaqueta como mejor deportista.
El otro fue el debut del seleccionado misionero de mayores en el “más argentino de los campeonatos”, desarrollado entre el 24 y 31 de octubre de 1943 en San Luis, regresando a la “tierra colorada” con tres trofeos: el de la caballerosidad deportiva, el mejor debutante (derrotó a La Pampa) y además por ser un debutante clasificado en la zona.

El debut en el Argentino
Muy auspiciosa resultó la primera participación del seleccionado misionero de básquetbol en el Campeonato Argentino de Mayores.
Primero tuvo que sortear un viaje plagado de inconvenientes, y llegar ya tuvo ribetes de hazaña. Por eso, quizá, cobra mayor dimensión ese acontecimiento tras conocerse las peripecias que debieron soportar aquellos deportistas y acompañantes abriendo el camino para las futuras generaciones de basquetbolistas.
Unir Posadas con San Luis fue toda una odisea. A los vehículos de la época, cuatro pinchaduras de gomas y otras dos reventadas por los precarios caminos de tierra existentes, marcaron a fuego el entusiasmo de quienes hicieron el histórico viaje. La delegación que había salido de la capital misionera el 19 de octubre quedó estacionada en la localidad de Berrotarán, en Córdoba, sin poder solucionar por medios propios el traslado a la sede del certamen y eso obligó a continuar viaje en un colectivo de carrera que unía Córdoba-Río Cuarto y desde allí se contrató un ómnibus expreso para llegar casi junto a la jornada inaugural.
Esta historia habla del entusiasmo y el alto espíritu deportivo que movilizó a los integrantes de la delegación, que tuvo su premio. Pues ganaron en el debut frente a La Pampa, posteriormente clasificaron para la siguiente fase, y eso le valió recibir dos trofeos y seguramente el más importante el de la caballerosidad deportiva, por la que anhelan los buenos deportistas más allá de los resultados. Perdió con Buenos Aires 48 a 34, con San Luis, La Rioja en suplementario, tras igualar 31-31, y con Catamarca, sin precisar el resultado.

Los nombres históricos
Presidió la delegación Juan María Guenín y actuó como delegado en el congreso Manuel Rivero y Hornos. Fue entrenador Juan G. Bacigalupi y el plantel estuvo conformado por los siguientes jugadores: Alfredo Alonso (capitán), Guillermo Jantzon (subcapitán); Ernesto Luis Bertolini, Mariano Vicente Díaz, Julio A. Del Pozo, Alberto E. Martínez, Ernesto Queirós, Jorge Krieger y Ricardo Losada.
Como anécdota quedó la colecta que hicieron para cubrir la suma de 200 pesos del colectivo expreso. Con 50 pesos colaboró Redmaier, el dueño del ómnibus de Misiones, Pepe Bertrán 10, Mario Christín 10, Sánchez 10, Rojas 10, Melot 10, Bacigalupi 10, más 90 pesos que llevaban para imprevistos. Los integrantes de ese viaje se ganaron el reconocimiento unánime de los amantes del básquetbol por el espíritu deportivo que se puso de manifiesto para llegar, cumplir y marcar para siempre el camino que transitaron los más grandes del baloncesto misionero.
Pasaron luego Bahía Blanca en 1957, cuando viajaron juntos el femenino y masculino, en una multitudinaria reunión del básquetbol argentino y esas memorables actuaciones de Misiones en Jujuy y Entre Ríos, ya con Ernesto “Finito” Gehrmann y Manuel “Tupy” Varela, conducidos por el brasileño Damasceno Lópes.

Fuente: Julio López, Primera Edición.

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