Lo dejó pintado

Lo dejó pintadoDe antemano las apuestas no lo favorecían, pero Mitre se tomó el clásico frente a Tokio, por la 6ª fecha de la Liga Provincial, como un partido bisagra. Ganarle al invicto y motivado equipo japonés no sólo le daría mayor emoción a la competencia, sino que pondría al Auriazul en la cima y en igualdad de condiciones.
Además, en el Norte misionero, Tirica volvió a sacar chapa y se aprovechó del colero AEMO.
Después de un inicio flojo, con dos caídas en serie, Mitre llegaba en alza. Del otro lado, Tokio venía de bajar al campeón El Coatí en Eldorado y no conocía la derrota. Un estadio mitrense prácticamente colmado, por otra parte, no podía menos que hacer del juego una fiesta completa. Y lo fue dentro y fuera de la cancha, por suerte para los amantes de la naranja.

Baja sensible
La ausencia en el Japonés del base Luciano Garrone, quien se lesionó en Eldorado y deberá estar fuera de la cancha al menos dos semanas más, fue una baja sensible para Bidarra y compañía.
Pero al equipo de Martínez poco le interesaron las ventajas ajenas, porque con Stassi y Caramuto encendidos salió a comerse vivo al Oriental. Los conductores locales metieron cuatro triples en una ráfaga y Mitre sacó un rápida ventaja de 7-0, primero, y 20-8, más tarde. En Tokio salvó las papas Facundo Barreyro, quien en ese parcial metió 14 de los 16 puntos de su equipo, pero esta vez la defensa ofreció regalías que fueron muy bien capitalizadas por el anfitrión.
En la continuidad del juego el que aportó lo suyo fue Pablo De la Fuente, lo que le permitió al Auriazul mantener una ventaja de 10 (35-25) cuando el Japonés había evidenciado una cierta mejoría.
Parecía que Tokio se reencontraba con su andar cuando, gracias al trabajo de Paredes y Fulquet en la pintura, lo dio vuelta (45-46) por primera y única vez promediando el tercer capítulo, más aún cuando De la Fuente dejó la cancha por acumulación de faltas.
Estaban las condiciones dadas, sin dudas. Pero los libres lo condenaron al Japonés, que de ahí al final falló 15 de 16 intentos para darle vida al dueño de casa.
La vigencia de Martín Ayala, la experiencia y las mañas de Caramuto y fundamentalmente un gran trabajo defensivo repartido en la pintura le posibilitaron a Mitre encauzar el desarrollo a su favor. Además, cuando a todos los jugadores les temblaba el pulso a la hora de ir a la línea de libres, el propio Caramuto y Darío Wabeke Vigo no fallaron y aportaron puntos anímicos decisivos.
A 6 minutos del cierre Mitre ganaba por ocho (61-53) y a 5 del final lo hacía por 10. En menos de cinco minutos convirtió el doble de los puntos que hizo en el cuarto anterior y así fue manejando el juego hasta el bocinazo final. Tokio ni siquiera supo sacar provecho bajo los cristales ante la salida de Olsson, también por acumulación de faltas, ya que Wabeke y Schultz relevaron con firmeza. Así, no sólo bajó del pedestal a Tokio, sino que llegó a la cima y también se mete en la pelea por llegar a la Liga B.

Fuente: territoriodigital.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.