Así lo reconoció Marcela Rosa, la madre del jugador de Mitre, Francisco Stassi –hijo del DT “auriazul”, Javier Stassi-, quien recibió increíblemente un golpe por parte de un inadaptado simpatizante del club El Coatí, durante el Top 4 de la categoría U-17 que se desarrolló el último fin de semana en Eldorado. A raíz de la agresión el joven base posadeño sufrió la luxación del húmero en uno de sus brazos y se perderá el Argentino U-19 con la selección misionera. ¿A qué hemos llegado? Uuna vergüenza…
La consagración de El Coatí se vio empañada por un hecho que quedará marcado en la historia del basquetbol misionero. Si, aunque usted no lo crea, el padre de uno de los jugadores del club local –de apellido Beling- ingresó al rectángulo de juego y agredió con un golpe a uno de los jugadores rivales. Increíble.
Restaban 12 segundos para el final de uno de los cotejos correspondientes al Top 4 U-17 en Eldorado entre el anfitrión, El Coatí, y Mitre de Posadas. En ese momento se origina un enfrentamiento entre dos jugadores de ambos equipos –algo que sucede a menudo pero que se termina en el rectángulo de juego-, por lo cual integrantes del cuerpo técnico de ambos lados y algunos padres que se encontraban presentes ingresaron para separar el tumulto.
En ese lapso, uno de los padres que arremetió a la cancha fue un señor de apellido Beling –padre de un jugador del elenco eldoradense- pero no justamente para apaciguar las aguas, sino todo lo contrario, para sorpresa de todos los presentes el inadaptado golpeó en el rostro al jugador del equipo visitante, Francisco Stassi, ocasionándole en la caída–según los estudios médicos- una luxación de húmero en uno de sus brazos.
Ante ello, los dupla arbitral, Silva-Camaño, debió suspender las acciones dándole como ganado a El Coatí –el resultado solo quedará como una anécdota-. Lo sorprendente es que en el estadio solo habían dos policías –al parecer hicieron poco y nada- y el jugador capitalino debió ser llevado al nosocomio local por sus padres, Javier Stassi –DT de Mitre- y Marcela Rosa, quienes para fortuna de él se encontraban presenciando el juego.
Luego de ser examinado por los médicos, los cuales constataron la lesión antes explícita, los padres del juvenil se dirigieron a una de las comisarías a realizar la denuncia correspondiente.
A todo esto, y según los protagonistas de ese día, los máximos dirigentes de El Coatí jamás se ofrecieron para ayudar al jugador, ni mínimamente preguntaron acerca de la salud del mismo. Algo ilógico…
“Hoy por hoy puedo asegurar que mi hijo no volverá a pisar Eldorado. No puedo creer como los dirigentes del club El Coatí pasaron al lado de mi hijo en la comisaria y no se preocuparon en preguntarle como estaba. Son cosas que no entiendo, como puede ser que exista una violencia así, tan desmesurada”, manifestó indignada la madre del jugador posadeño, Marcela Rosa.
Y por si fuera poco, más allá de las consecuencias psicológicas que implica un hecho como éste, el jugador se perderá el Campeonato Argentino U-19 –se jugará a fines de este mes- con la selección de Misiones, ya que cuenta con un yeso que le demandará 30 días de inmovilidad y posteriormente tendrá 60 días de rehabilitación.
Resulta inentendible e inexplicable que en una categoría formativa se viva algo como esto. Lo que ocasionó el señor Beling mancha al basquetbol de Eldorado, por lo cual este señor deberá pagar por lo que hizo en la justicia y mínimamente tendrá que ser sancionado por el club al cual “pertenece”.
Fuente: Redacción Misiones Basket.



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