Al igual que en su último partido del Torneo Federal, Tokio hizo el gasto en el primer tiempo y sacó una importante diferencia, después se relajó y al final casi se queda con las manos vacías.
Esta historia se repitió en la revancha de la final del torneo Clausura de la Liga Provincial de Clubes, ya que el Japonés ganaba por 21 puntos en el primer período y a falta de 2’ para el final solo se imponía por cuatro (80-76). Pero un técnico y la posterior expulsión de Misetich le allanaron el camino al equipo posadeño, que finalmente se impuso 87-76 forzando un tercer y definitivo juego, que tendrá lugar este jueves en Puerto Iguazú.
Sumó y administró
En los primeros minutos Cataratas sorprendió con su coordinada defensa zonal. Pero enseguida aparecieron los perimetrales y el dueño de casa empezó a castigar de tercera dimensión con Martínez y Ayala, para ganar el primer cuarto 23-16.
En la reanudación, el pibe Franco Benítez dejó en claro que dejó de ser una promesa y fue un arma letal en cada ataque japonés. Sus 12 puntos en esos 10 minutos, más el aporte de Woloszyn en la pintura y las punzantes penetraciones de Caramuto, le dieron un cómodo parcial a Tokio de 30-18 para empezar a sentenciar el juego.
En la vereda de enfrente hubo muchas ganas de Juan Pablo Rojas, pero Luchetti y Misetich debieron exigirse al máximo para prosperar en la lucha bajo los tableros.
Con la tranquilizadora ventaja, Bidarra rotó el equipo y le dio mayor acción a Woloszyn, Stietz y Gómez, mientras Benítez seguía demostrando sus condiciones.
Y jugado por jugado, los dirigidos por Huevo Martínez empezaron a arriesgar en mayor medida. El ingreso de Peralta y la aparición de Davidovich revivieron al Cata, que metió un parcial de 20-16 para llegar con una mínima chance al desenlace (69-54).
De a poco Tokio comenzó a pagar la diferencia de categoría individual. Bidarra decidió que Martínez y Fulquet continúen en el banco y la visita se fortaleció en defensa y fue contundente con las corridas de Peralta, la efectividad de Rojas y las rotaciones de Davidovich.
Un parcial de 22-11 para el visitante dejó las cosas 80-76 para el local a falta de 2′. Pero enseguida Misetich protestó un fallo arbitral, siguió insultando y se fue expulsado.
Caramuto hizo su aporte desde la línea y el Japonés sacó una ventaja indescontable para sellar el triunfo y equiparar 1-1 la serie final.
Cataratas, que en el primer partido de local se impuso 80-73, sabe que define el título en casa, mientras que los posadeños intentarán dar el golpe y tomarse revancha de la final perdida en 2009 ante este mismo equipo. Mañana se define.
Fuente: Gustavo Hollmann, El Territorio.



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