La Federación Argentina de Box tiene en su sitio web un registro de cancelaciones que más de una vez fue motivo de notas en este medio. Esos registros son tomados en cuenta muchas veces por quienes organizan peleas para no cometer la torpeza de hacer combatir a alguien que no está en condiciones de hacerlo según las reglas del organismo que fiscaliza. Tras varios errores que le fueron apuntados el año pasado en este sentido, la licencia de juez de quien suscribe fue cancelada, quizás como agradecimiento a haberle brindado la información necesaria para corregir sus propios registros.
La nueva página oficial (que según sus propios editores es amena, moderna y rápida), ha incluido el registro de cancelaciones para conocimiento del público en general y como referencia para aquellos que deseen organizar festivales, ahorrándose el riesgo de accidentes que se pueden evitar. La seguridad de los protagonistas es fundamental en este deporte, por lo que nos tomamos el trabajo de hacer una mirada somera de la cual resaltamos cuatro casos realmente impactantes. El último de ellos, sobre todo, nos permite concluir que quien menos trascendencia le da a sus propias reglas es la misma Federación, obviando uno de los fines más importantes que pregona su propio Estatuto.
Les pedimos no acompañen en el análisis de estos cuatro casos de cancelaciones, que les enumeramos a continuación:
Oscar Bruno Fuchs: este muchacho figura cancelado desde marzo de 2010, por baja performance. Sabemos que las cuestiones medicas y de salud de los púgiles son en las que la FAB no se siente concernida. El «cancelado» Fuchs peleó este fin de semana en un festival fiscalizado por la FAB, perdiendo por TKO en ocho asaltos ante el «Epi» Martínez. La FAB soslayó su propia cancelación nuevamente sin dar ni la más mínima explicación del prodigio.
Luis Darío González: Otro caso realmente increible en el que se burla la FAB a si misma. González fue cancelado preventivamente por el Tribunal de Disciplina de la FAB el 23 de mayo de 2009. La «prevención» parece ser que era para que no combatiera por la Comisión Mundial. Sin embargo, González peleó en Mar de Ajó el 6 de febrero de 2010, fiscalizado por la FAB.
Valentín Antonio Ochoa: el «Profe» figura en condición de cancelado desde el 18 de abril de 2009 por pelear sin permiso en el exterior. El «cancelado» peleó en festivales fiscalizados por la FAB en diciembre de 2009 y en enero de 2010.
Mario Jesús González: este es el caso más hipócrita e impresentable de una cancelación definitiva. González, cuyo record inicia con cuatro derrotas antes del límite, el 23 de mayo de 2008 es derrotado por KO en el primer asalto en Tolosa en un festival fiscalizado por la FAB. El 21 de junio, menos de un mes después de ser noqueado, y en forma antirreglamentaria y sin alta médica, obviamente, pelea en Berisso y pierde por TKO en tres asaltos ante Juan Nicolás Cuellar, también en un festival de la FAB. En ese mismo festival, Ignacio Artime se desvanece luego de su combate y el mismo día fue operado para drenarle un coagulo cerebral. Lo increíble es que la cancelación de la licencia de Artime se produce seis meses después de esa fecha, la de González se produce, según el registro, el mismo día del festival de Berisso. Saquen sus conclusiones, para este cronista es inexplicable y siniestro.
Fuente: Hernán Lo Iacono, www.boxeo.org.ar




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