Rodríguez cerca de la chance mundialista

Rodríguez cerca de la chance mundialistaEn el microestadio de Lanús, el misionero se desembarazó rápidamente del guaraní y se encamina velozmente hacia una ansiada oportunidad mundialista que por distintas razones se le vienen negando desde 2009.
No tiene la culpa Vicente Martín Rodríguez de los rivales que le ponen enfrente. Él sube al cuadrilátero y tiene que demostrar que es el mejor de los dos. Y el sábado volvió a dar muestras de su conocida potencia frente al paraguayo Víctor Cardozo Coronel (34 años, 60,750 kilos, 14-8-1, 10 K.O.), a quien noqueó al minuto y 23 segundos del 3º round luego de haberlo derribado también en el capítulo inicial.
Pero, no solamente en el poder de sus puños basó su contundente éxito El Mono, sino que entregó algunas pinceladas de un incipiente intento por mostrarse más ordenado, paciente e inteligente que en buena parte de su recorrido profesional.
Frente a Cardozo, el misionero radicado en Lomas de Zamora (25 años, 59,650 kilos, 31 victorias, dos caídas, un empate, 18 nocauts) le hizo un lugarcito a esbozar un boxeo atildado, organizado, con un mayor aprecio por el manejo de los tiempos y las distancias más convenientes para sus combinaciones.
En este pleito, pareció que Rodríguez comenzó a cosechar los frutos de la siembra que inició allá por el 6 de noviembre del año pasado en la FAB, cuando se “graduó en paciencia” frente al escurridizo y desmañado mendocino Miguel Leonardo Cáceres, a quien derrotó en las tarjetas luego de haberlo derribado en el 7º. Y que, más adelante, continuó el 17 de diciembre en Entre Ríos ante Ramón Esperanza, a quien aniquiló en el 3º.
El pupilo de Alberto Zacarías volvió a dar muestras de entrada del poder de sus puños. Luego de tomar decididamente el centro del cuadrilátero, el misionero prevaleció en el primer intercambio al encontrar la medida para descargar vigorosamente su cross de derecha al mentón, derribando a su adversario, quien cayó eyectado de espaldas.
Contra lo que podía suponerse, de acuerdo con su costumbre de desesperarse e ir al frente buscando una precipitada definición, Rodríguez dio el paso atrás y no hacia delante.
De esa forma, en lugar de embarullarse y sacarse él mismo la distancia, el actual campeón argentino alternativo de los superplumas se regaló un tiempo para pensar, para madurar la mejor manera de descargar sus impactos de manera tal que hicieran más daño economizando esfuerzos.
Y, con esa estrategia, el monarca nacional logró su objetivo en los largos dos minutos que restaban para la finalización del round inicial, ya que dejó venir a un limitado pero guapo contrincante que se adelantó por inercia y por su guerrera raza guaraní para desgastarlo, bien afirmado, con una serie de ganchos al cuerpo.
Con sus piernas tiesas y rebeldes a las órdenes que le enviaba desde su aturdido cerebro, Cardozo intentó contragolpear tratando de salir de la línea de fuego con pasos laterales y hacia atrás.
Pero un Rodríguez sereno, lúcido, paciente y más veloz, encontró nuevamente los resquicios para combinar certeramente arriba-abajo, encadenando circuitos de tres a cuatro impactos que volvieron a conmover a un rival disminuido por el continuo castigo recibido.
Y si el argentino no consiguió la definición contundente antes de la finalización del citado parcial fue porque marró, por centímetros, varios ascendentes, especialmente los uppercuts.
Sin embargo, el nocaut que se veía venir, llegó promediando el tercer episodio cuando El Mono salió decidido a golpear abajo para concluir la lucha, consiguiendo su objetivo con un gancho zurdo a la zona hepática, que fue el colofón de una seguidilla de golpes curvos a los planos bajos con nítida llegada sobre la humanidad del visitante.
El único pequeño lunar para la tarea del misionero fue que, presa de sus ansias por terminar la contienda, disparó un par de golpes de más con un rival que ya estaba con rodilla en tierra.
En tal circunstancia, el árbitro Hernán Guajardo, de correcta labor, estuvo presto para iniciar un conteo de protección que concluyó en el fatídico out ante un Cardozo que se puso de pie pero ausente desde lo psicológico –apenas se levantó decía que no con su cabeza- por el castigo recibido.
Paso hacia delante para un Vicente Martín Rodríguez quien, 5º en el ranking mundial superpluma de la OMB y 8º en el del CMB, se encamina a paso firme hacia una contienda mundialista dentro de 2011 frente al británico Ricky Burns y el japonés Takahiro Ao, respectivamente.
Los jurados fueron: Carlos Villegas, Arturo Villegas y Edgardo Coduti.

Fuente: Enrique Rodríguez, www.ganchoycross.com.ar

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