El tema del horario en el boxeo parece ser un problema sin solución. Una vez más el inicio del festival, previsto para las 22, se demoró casi cuarenta y cinco minutos (arrancó pasadas las 22.40) y hubo baches entre las peleas, especialmente las últimas amateurs.
Incluso, antes del inicio del combate de fondo, pasaron más de quince minutos desde el final del semifondo, sin contar los casi diez minutos en que no hubo luz por un corte de energía.
La pelea de Andino y Espíndola empezó muy tarde, algo que atenta contra el espectáculo, teniendo en cuenta que la gente se cansa de tanto esperar y así lo hizo saber con una gran silbatina pidiendo el inicio de la pelea central. Habrá que ajustar las clavijas y tratar de mejorar si se quiere levantar la actividad. Con buena voluntad y trabajo, se puede lograr.
El nocaut técnico fue la decisión correcta
Si bien muchos discreparon con la decisión final de la pelea -hubo quienes dijeron que debía quedar sin decisión- el nocaut técnico fue correcto y así lo establece el reglamento argentino de boxeo, en su capítulo V, artículo 31 “de las decisiones” donde establece en el punto 3 que «completada la segunda vuelta en combates pactados a ocho (8) o menos rounds, deba detenerse el mismo por lesiones en los púgiles, no imputables a causas licitas o ilícitas.
Asimismo, el nocaut técnico se establece claramente en el punto 4 -d- donde dice “»por consejo del medico de guardia, ya sea por el llamado del arbitro, por si en el descanso o por intermedio del supervisor o fiscal, utilizando en este ultimo caso los procedimientos previstos en este reglamento”. Así, la decisión fue correcta.
Fuente: Primera Edición.




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