Diego Silva recuperó el título Latino en Brasil

Con talento y coraje como herramientas, el obereño Diego Silva derrotó el sábado por nocaut técnico en el 11º asalto al brasileño Alex de Oliveira, en combate válido por el título Latino supergallo de la OMB que se realizó en el Gimnasio de Deportes Francisco Sánchez de Potirendaba, estado de San Pablo, Brasil.
De esta forma, el púgil misionero volvió a colocarse el cinturón que lució tiempo atrás, previo al retiro voluntario que lo tuvo dos años y nueve meses alejado de los cuadriláteros. Pero en diciembre pasado volvió a ponerse los guantes y desde entonces sumó tres triunfos consecutivos.
Sin dudas, el regreso de Silva a la actividad fue más que exitoso y se avizora un futuro aún más prometedor, ya que está en una edad ideal para desarrollar su máximo potencial.
El sábado, a pesar de ser visitante, evidenció una excelente forma física, buena distancia y ritmo. Fue demoliendo al rival y en el décimo primer round el árbitro decretó el nocaut técnico.
Este triunfo significa un gran envión anímico para el obereño, que cambió de equipo de trabajo y está radicado en esta localidad.
Atrás quedó el mal trago de la noche del 28 de marzo de 2009, cuando cayó por nocaut ante Fernando “Cochulito” Montiel en Tijuana, México, por la corona OMB de los supergallos.
Antes del retiro transitorio, Silva ostentó los títulos argentino, sudamericano y latino de la OMB, pero a mediados del 2010 anunció su retiro de la actividad por motivos personales.

En ascenso
Hasta su prematuro retiro, Silva era considerado uno de los mejores proyectos argentinos para acceder al título del mundo. El 28 de marzo del 2009 tuvo su primera chance en Tijuana ante el experimentado Fernando Montiel, tres veces campeón mundial en diferentes categorías.
Fue derrota por nocaut en el tercer round y el obereño decidió colgar los guantes, no tanto por la caída misma, sino por cuestiones que venía madurando desde hacía tiempo en su corazón. “Después de México me abrí, dije basta. Venía madurando un cambio adentro mío. Me hice evangélico y no podía seguir boxeando si quería tener a Dios en mi vida”, comentó entonces. Luego volvió a Oberá y trabajó en un comercio, aunque con el correr de los meses se replanteó la idea del retiro, comenzó a entrenar y le volvieron las ganas.
Así, en su regreso al ring, el 17 de diciembre pasado derrotó por nocaut a Miguel Villegas, mientras que el 17 de febrero de este año se impuso por puntos ante Maximiliano Méndez.
Ahora, tras el triunfo en Brasil, ostenta un récord de 32 peleas, con 27 triunfos (14 por nocaut), 2 caídas y 3 empates.

Fuente: territoriodigital.com

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