
Guillermo Andino entrena en triple turno para su pelea en Australia (Foto Facundo Correa, El Territorio)
Así como un camaleón sabe cambiar de color según la circunstancia, el posadeño supo cambiar de deporte justo a tiempo. Luego de haber jugado al fútbol hasta los 20 años y haber probado suerte en varios clubes de Buenos Aires, un día se dio cuenta que lo suyo era el boxeo y comenzó su carrera amateur.
Siempre influenciado por su padre Rubén, «La Joya» comenzó a pulirse allá por el 2011 y en estos días se le presentó la oportunidad de brillar al máximo con lo que será el desafío más importante de su corta carrera: pelear por un título mundial fuera del país.
Más precisamente en Australia, donde el próximo 30 de octubre peleará por el título Mundial Supermediano Juvenil de la IBO (Organización Internacional de Boxeo), una competencia exclusiva para menores de 24 años.
Dicho combate lo realizará ante el invicto y local Bilal Akkawy, quien cuenta con un récord de 11 peleas ganadas (10 por nocaut y una por puntos).
Si bien sabe que volver al país con el título será bastante complicado, Guillermo, quien también ostenta un invicto de ocho peleas dentro del campo rentado, aseguró que se está preparando de gran manera para ir a Oceanía y conseguir la victoria, una situación que podría significar un antes y un después para su vida como boxeador.
“Estoy seguro que voy a ir a hacer una buena pelea, porque me estoy matando entrenando. Todas las noches pienso en la pelea. Lo que puede pasar si llego a ganar”, imaginó Guillermo.
Pero antes de poner su mente en lo que será el compromiso en Australia, el oriundo del barrio Tajamar recordó cómo se dio el paso de ser jugador de fútbol (pasó por Yacyretá y Atlético Posadas, entre otros clubes) hasta convertirse en boxeador.
“Yo siempre jugué al fútbol, pero cuando no iba a jugar me iba al gimnasio a entrenar boxeo. Siempre iba y guanteaba con todos los boxeadores y me iba bastante bien. A mi papá le gustó y me preguntó si quería boxear. Yo tenía vergüenza, pero me animé y comencé. Como amateur salí campeón barrial y provincial”, valoró.
Como él mismo lo reconoce, el gran responsable de que en tan solo cuatro años le haya llegado esta oportunidad mundialista es su padre, quien lo acompañó desde pequeño en su vida como futbolista y siempre estuvo a su lado en los momentos más complicados.
“Mi papá siempre me insistió para que no baje los brazos. Como futbolista me fui a probar a varios clubes en Buenos Aires, en algunos tuve la posibilidad de quedarme, pero por una cosa u otra no se concretó. Me faltó un poco de suerte. Y ahora con el boxeo puedo reivindicarme de todo eso. Es todo por ellos, por mi familia”, aseguró con emoción.
El principal argumento que encuentra Guillermo Andino al momento de analizar el por qué le llegó esta posibilidad a poco tiempo de haberse convertido en boxeador profesional es el récord favorable con el que cuenta.
“Mi hermano (Javier ‘La Cobra’ Andino) me anticipó que si yo andaba bien me iban a llover propuestas. Era algo que sabía que en algún momento iba a llegar. Estoy en mi mejor momento”, aseguró.
Y a la hora de ponerse un objetivo para el viaje que emprenderá en poco menos de dos meses, la Joya fue tajante y aseguró que “voy a traer el título”.
Fuente: El Territorio.



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