El gimnasio se transformó en escenario de inspiración. La llegada de Sergio Martínez a Dos de Mayo convirtió una jornada de entrenamiento en una experiencia inolvidable para decenas de jóvenes, entrenadores y vecinos que colmaron el espacio para verlo en acción y escucharlo de cerca.
Lejos de una simple clase técnica, la masterclass fue un encuentro cargado de historias, consejos y motivación. Entre guantes, sogas y movimientos de combate, el excampeón mundial habló de constancia, de caídas y de cómo se construye un camino deportivo con esfuerzo diario. Cada ejercicio fue acompañado por una reflexión y cada pausa, por una anécdota de su carrera.
“Un pibe en un gimnasio es un pibe menos en la calle”, fue una de las frases que más resonó durante la jornada. Para Martínez, el boxeo es mucho más que competencia: es una herramienta educativa y social. “El deporte también es cultura, es formación y tiene algo de arte. Poder ser parte de esto me llena de orgullo”, expresó ante un público atento.
El impacto no se limitó al ring improvisado. Para los boxeadores locales, compartir espacio con una figura internacional fue un empujón anímico difícil de olvidar. “Es increíble tener a alguien así acá, motivándonos y mostrándonos que se puede”, dijo Joaquín Montenegro, uno de los jóvenes que participó del entrenamiento.
La visita de “Maravilla” dejó algo más que sudor y fotos para el recuerdo: sembró entusiasmo, reforzó vocaciones y convirtió una tarde común en una lección de vida con guantes puestos.
Fuente: El Territorio.




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