Como era de presagiar, Plastimí fue más que Telecentro Tacuarí en el partido revancha, volvió a derrotarlo -esta vez por 3 a 2- y dio la vuelta olímpica este martes en el «Gigante de la Cabred». Como dos años atrás, festejó el tricampeonato del futsal posadeño.
No queremos correr el riesgo de ser reiterativos. ¿Qué se puede decir de este Plastimí que no se haya dicho ya? Cambian los jugadores pero la supremacía persiste por la mejor preparación y el juego colectivo llevado a cabo por individualidades sobresalientes. Con eso le alcanzó y le sobró para sortear sin mayores sobresaltos (apenas dos partidos en los que no ganó) la fase regular, superar cuartos y semis y encontrarse en la final con un Telecentro Tacuarí que le dio pelea, que no se la hizo fácil, pero que, finalmente, terminó agachando la cabeza tras el pitazo final.
Es que la derrota en el primer partido (5 a 2) obligaba a los telefónicos a hacer un esfuerzo supremo para estirar a un tercer partido la serie, y recién en el segundo tiempo estuvo cerca de lograrlo, pero no fue suficiente porque en el primero no supo cómo controlar a su rival, que se puso arriba 3 a 0, y sólo alcanzó a descontar dos veces en la etapa final.

Pese a que el final tuvo suspenso, porque quedan en la retina los dos tantos de Telecentro y su búsqueda desesperada del arco rival, el partido fue favorable al ahora tricampeón. En el inicio las situaciones fueron de Tacuarí, que tuvo un poco más la pelota pero volvió a cometer algunos de los errores que tuvo en la ida, uno de ellos, perdonar al adversario cuando lo tuvo a merced. Al final, tantas llegadas no le sirvieron de mucho porque se encontró con un Caviaz muy firme y, como de costumbre, un Plastimí que lastima cuando aparece.
Cuando más trabado se hizo el partido, cuando más los intentos ofensivos llevaban a los telefónicos a arriesgar, los plásticos aprovecharon un error en la salida y abrieron el marcador. Después, tuvieron la suficiente astucia para encontrar los espacios y golpear dos veces más.
El camino al tercer partido se le hacía cuesta arriba a Telecentro, que mandó en el complemento a Galeano a la cancha y el juvenil le aportó frescura y vitalidad al ataque. Perdido por perdido, intentó con todas las variantes que pudo y contó con cierta pasividad, algo que le pudo haber costado muy caro a los de azul. El descuento de Sosa les dio ánimo a los telefónicos, que arriesgaron con Tito Vera en el arco y se pusieron a tiro del empate pero, además de que no lo consiguieron, ni siquiera eso les hubiera bastado.
Plastimí hizo los méritos suficientes y, con su estilo y más allá de las vicisitudes que debió afrontar, construyó una sólida campaña que lo posicionó otra vez en lo más alto del futsal posadeño. Como si fuera poco, ratificó lo hecho en los dos últimos torneos y por segunda vez es tricampeón.

Fuente: Mariano Bachiller, Solo Futsal.




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