Entre la medianoche del viernes y la madrugada del sábado todo era una incógnita en Santa Inés.
Tras la derrota frente a Libertad de Sunchales 2 a 1, el técnico Darío Labaroni se reunió con sus colaboradores en el vestuario para analizar los pasos a seguir, sacar conclusiones y tomar una determinación.
“Yo no pienso renunciar, si depende de mí me quedo, quiero remontar este presente y ojalá podamos llegar a fin de año”, señaló el entrenador, quien al mando del Colectivero consiguió cinco victorias, un empate y siete derrotas, números flojos para un equipo que busca protagonismo.
Segundos después del segundo tanto sunchalense, la gente comenzó a manifestar su malestar para con el técnico. Y consumada la derrota, el público fue más allá. Pidió la salida de Labaroni, solicitó la vuelta de Pedro Dechat y hasta se escuchó “que se vayan todos, que no quede, ni uno solo”. En este sentido, el ex entrenador de Guaraní señaló que “no me molesta, es algo normal que pase en el fútbol cuando no ganás, por supuesto que no me gusta, pero bueno, son las reglas del juego y me hago cargo. Yo tengo la fortaleza de seguir, y me pongo como plazo estos tres partidos que nos faltan (con Central Córdoba y Gimnasia de visitante y 9 de Julio como local) y después, si veo que no puedo cambiar las cosas, tomaré una decisión”.
La gente ya se hizo escuchar. Pero Labaroni confía en la levantada. Los resultados decidirán.
Bajas y bajas
Para el choque del viernes en Santiago del Estero, el DT no podrá contar con tres piezas clave. El arquero Julio César Gaona sufrió un duro golpe y será reemplazado por el joven Carlos Franco, aunque lo negativo es que el Colectivero no presentará arquero suplente, porque no lo tiene. El capitán Carlos Marczuk, en tanto, sufrió un pequeño desgarro y será baja al menos dos semanas, mientras que el caso más grave es el de Pedro Brítez, cuyo desgarro le impedirá jugar hasta el año que viene.
Fuente: territoriodigital.com




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