Crucero quedó al borde de la cornisa

Crucero quedó al borde de la cornisaPor cuarta ocasión en los últimos cinco partidos, Crucero no pudo convertir, igualó 0 a 0 con Central Córdoba de Santiago del Estero y prácticamente se despidió de las escasas posibilidades que tenía de pelear por el ascenso directo a la B Nacional.
Por la 22ª fecha del torneo Argentino A, el Colectivero acumuló su tercer partido seguido sin ganar como local y quedó a 10 puntos del líder Libertad y a siete de los que por ahora están clasificando a la segunda ronda.

Cuando no quiere entrar no entra
Crucero salió a comerse a su rival. No ganar era despedirse de la verdadera pelea. Y la novedosa idea de Dechat sorprendió a más de uno. Línea de tres en el fondo, dos laterales más adelantados, un doble cinco con la presencia de Rodríguez y prácticamente un tridente ofensivo con Varaldo, Soto y Márquez.
Por el hecho de ser local, y teniendo en cuenta el escaso poder ofensivo del rival de turno, la intención de arriesgar en la última línea fue positiva. El trapecio que se armó metros más arriba sirvió para tener control de pelota y ser vertical en cada propósito ofensivo.
Y con ese esquema el partido se desarrolló exclusivamente en campo santiagueño.
A los 15’, el juez Argañaraz se tragó un claro penal sobre Varaldo, quien fue desestabilizado cuando se aprestaba a fusilar a Montenegro. Al ratito nomás intentó Márquez y al toque fue Soto el que probó los reflejos del arquero visitante.
El mal presente del Colectivero parecía potenciarse a los 25’, cuando tras un toque sobre Varaldo dentro del área grande, el propio Montenegro le atajó un penal a Dardo Romero.
No obstante, como el partido se jugó sólo en campo rival, Crucero mantuvo su intensidad ofensiva y las situaciones empezaban a multiplicarse.
El único paréntesis al declarado dominio local se produjo a la media hora de juego, cuando la visita acarició la apertura luego de un balón detenido que por poco no llegó a conectar Lucas Ramos.
Peor ubicado en la tabla, literalmente sin margen de error y sin otra chance que el triunfo para prolongar sus ínfimas posibilidades de clasificar, Central Córdoba entendió que debía arriesgar en el complemento, y esto significó una buena noticia para el Colectivero, que encontraba espacios donde antes no los había.
Pero la realidad marcó que las situaciones comenzaron a sucederse en la visita, y fue Sáez, primero, y Martínez, dos veces, más tarde, los que estuvieron a punto de marcar.
Dechat buscó soluciones en el banco, y con las inclusiones de Cabrera y Brítez ganó en movilidad, aunque no en profundidad, porque no hubo precisión.
Así, en un marco de constante ida y vuelta, la más clara del local estuvo en los pies del Cuqui Márquez, quien a los 35’ agarró de lleno una pelota en el semicírculo del área y sacó un bombazo que salvó de manera espectacular el ingresado Trejo.
Pero en la siguiente jugada, la mejor combinación colectiva del visitante culminó con un remate muy bien ubicado de Martínez que reventó el palo derecho de un Gaona ya vencido.
Los amantes de las emociones se habrán ido conformes con los últimos 20 minutos de partido, pero Crucero y Central Córdoba le bajaron el telón a sus pretensiones de pelear por el ascenso directo.

Fuente: Gustavo Hollmann, El Territorio.

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