Con 28 puntos, Crucero del Norte mantiene chances reales de clasificación con 5 unidades menos que el tercero y 18 unidades en juego. También está a sólo siete de los clubes que están en Promoción.
El empate que consiguió Crucero el pasado domingo ante los santiagueños, derivó en diferentes análisis de cara al futuro del Colectivero en el torneo Argentino A que, en la mayoría de los casos, son extremadamente pesimistas aunque tampoco el panorama es demasiado alentador y la tabla general del torneo empieza a jugar un papel determinante. Si bien el objetivo principal es pelear hasta que existan chances matemáticas por meterse entre los tres equipos que buscarán el único ascenso directo de la competencia, los que no consigan ese boleto tendrán el consuelo de la Reválida, Sin embargo, mientras se completa la etapa regular, sumar puntos es vital para escaparle además al descenso directo y la Promoción.
En el torneo pasado, cuando Crucero debutaba en la divisional, el primer lugar en la tabla general fue una constante y que lamentablemente a la hora de los bifes, no sirvió absolutamente para nada. Algo similar ocurre en la presente temporada con Brown de Madryn el sorprendente equipo del sur del país que en 22 partidos ya sumó 47 puntos y se aseguró un lugar entre los nueve clubes (tres por zona) que jugarán el Reducido por el ascenso directo. Allí tendrá que revalidar esa contundencia ante equipos de otras llaves y con el agravante de sumar kilómetros y kilómetros entre fecha y fecha. En la otra punta de la tabla, la que define descensos y promociones, 9 de Julio de Rafaela y Deportivo Maipú de Mendoza son hoy por hoy los más complicados con 18 y 20 puntos, respectivamente, lo que lo condenaría a jugar el próximo semestre en el torneo Argentino B. En tanto que Santamarina de Tandil y Villa Mitre de Bahía Blanca, ambos con 21 unidades, definirán su chance de la Permanencia contra equipos de la categoría inmediata inferior.
No muy lejos de tandilenses y bahienses se encuentran varios equipos como Rivadavia de Lincoln (24), Cipolleti de Río Negro (24) y Estudiantes de Río Cuarto (24). Y apenas un poco más aliviado Central Córdoba de Santiago del Estero, hasta el momento con 26 puntos, lo mismo que Juventud Universitaria de San Luis. Y allí radica otro aspecto en el que Crucero tendrá que prestar mucha atención y comenzar a sumar puntos gordos cuanto antes, porque las 28 unidades que ostenta actualmente, no lo permite respirar aliviado ni mucho menos, máxime teniendo en cuenta que todavía quedan 18 puntos en juego.
En las próximas seis fechas, se define el futuro. O Crucero juega por el ascenso directo o se interna en la Reválida, instancia donde se cruzará con equipos de todo el país a suerte o verdad, agrupados en tres zonas de cinco equipos donde sólo el primero de cada grupo, sigue con vida. En consecuencia, pase lo que pase para El Colectivero en las próximas fechas, hay muchos partidos por delante, partidos que además pueden condenar al equipo misionero a la Promoción si no logra despegar del fondo de la tabla.
Formato de la competencia
La denominada primera fase se llevará a cabo por el sistema de puntos, en cada una de las zonas, las cuales juega todos contra todos a cuatro ruedas dentro de su zona en partidos de ida y vuelta. De acuerdo a la reglamentación, estarán en condiciones de avanzar a la Segunda Fase, el primero, segundo y tercer equipo clasificado de cada zona para totalizar nueve clubes. No obstante, el resto de los equipos que participan del certamen (15) seguirán compitiendo en la denominada Fase Revalida.
La Segunda Fase, estará integrada por los nueve clasificados de la Primera Fase y se disputará por sistema de puntos todos contra todos a una sola rueda, por suma de puntos iniciando la disputa de esa fase con puntaje cero todos los participantes. El ganador de ese “mini torneo”, ascenderá directamente a la Primera B Nacional.
El verdadero peregrinar comienza después, cuando se cruzan los sobrevivientes de la Segunda Fase y los que vienen de la Reválida, puesto que los 8 clubes que no consiguieron el ascenso directo, se acomodan en la denominada Tercera Fase. En tanto la Fase Reválida, estará compuesta por los 15 clubes que no clasificaron a la Segunda Fase quienes se agruparán en tres zonas de cinco clubes cada una. En cada zona se jugará por el sistema de puntos, todos contra todos, a dos ruedas partidos entre sí por suma de puntos, iniciando la disputa de esta fase con puntaje cero todos los participantes. Clasificarán la Cuarta Fase los equipos ubicados en el primer lugar de cada zona y el equipo que, excluidos estos, obtuvo más puntos en la Tabla General de la Primera Fase de la Reválida.
Pero hay más
El resto de los clubes, los once que no consiguieron clasificar, pasarán a formar parte del régimen de descensos y promociones, confeccionándose una tabla general de la Fase Reválida y los dos clubes de menor puntaje, descenderán al torneo Argentino B edición 2011-2012 y los dos clubes restantes de menor puntaje, disputarán la Promoción contra dos equipos provenientes del torneo Argentino B. En todos los casos de empates en puntos de dos o más clubes, a los fines de determinar descensos o disputa de promociones, se realizarán partidos definitorios entre ellos.
Volviendo a los equipos que no consiguieron el ascenso directo a la Primera B Nacional, serán reubicados en la Tercer Fase, mini torneo exclusivo para los ocho clubes que no consiguieron el ascenso directo, quienes ocuparán las posiciones el 2 al 9 y se jugarán por eliminación directa, a doble partido, uno en cada sede. Se enfrentarán el segundo contra el noveno; el tercero contra el octavo; el cuarto contra el séptimo y el quinto frente al sexto. Actuarán de local en el primer partido los equipos de las posiciones 6, 7, 8 y 9. En caso de empate en puntos y diferencia de goles al finalizar la fase clasificarán a la Cuarta fase, los equipos mejores posicionados (2, 3, 4 y 5).
La Cuarta fase, estará integrada por los cuatro equipos clasificados de la Tercera Fase, y los cuatro clasificados de la Fase Reválida. Se disputará por eliminación directa a doble partido, uno en cada sede, estando en condiciones de jugar la Quinta Fase los cuatro ganadores. Los enfrentamientos serán de la siguiente manera: 1 vs 8; 2 vs 7; 3 vs 6 y 4 vs 5. Las posiciones 1, 2, 3 y 4 serán adjudicadas a los equipos provenientes de la Tercera Fase según ubicación en la Tabla General de Posiciones de la Primera Fase; mientras que las posiciones 5, 6, 7 y 8 las ocuparán los clubes provenientes de la Fase Reválida, de acuerdo a su posición en la misma. Serán locales en el primer partido de esta Cuarta Fase, las posiciones 5, 6, 7 y 8. En el caso de empates en puntos y diferencia de goles a finalizar la fase, clasificarán a la Quinta Fase, los equipos provenientes de la Tercera Fase.
La Quinta Fase estará integrada por los cuatro equipos clasificados de la Cuarta Fase y se disputará por eliminación directa a doble partido uno en cada sede. Los enfrentamientos serán 1 vs 4 y 2 vs 3; haciendo de local en el primer partido las posiciones 3 y 4. A los efectos de la numeración 1, 2, 3 y 4 se tomarán en cuenta la Tabla General de la Primera Fase. En caso de empate en puntos y diferencia de goles al finalizar la fase, clasificarán a la Sexta Fase, las posiciones 1 y 2 estando en condiciones de jugar la Sexta Fase, los dos ganadores.
La Sexta Fase estará integrada por los dos clasificados de la Quinta Fase y se disputará por eliminación directa a doble partido, uno en cada sede, haciendo de local en el primer juego el equipo 2, de acuerdo a la ubicación en la Tabla General de la Primera Fase. El ganador de este cruce, adquiere el derecho de disputar la Promoción con un club de la Primera B Nacional. En caso de empate en puntos y diferencia de goles, accede a la Promoción el equipo denominado número 1. En consecuencia, aquel club que no consiga el ascenso directo, tendrá que jugar como mínimo 2 partidos más para arribar a la Promoción.
Fuente: sitio club Crucero.




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