Tras la eliminación de este miércoles en San Francisco, donde Crucero jugó su partido número 38 de la temporada para finalizar entre los mejores nueve equipos del Argentino A, comenzó la anunciada etapa de renovación del plantel de Pedro Dechat, con el cual apuntará la próxima temporada al ascenso, de acuerdo a lo expresado por el propio titular colectivero, Julio Koropeski.
El conjunto misionero, tuvo un balance neutro: ganó once, empató 16 y perdió once. Marcó 38 goles y recibió la misma cantidad. Una campaña discreta, signada por la irregularidad y con varios cambios de técnicos. En las próximas horas se conocerán altas y bajas.
Llegó hasta donde pudo con un plantel que se fue acortando y que soportó tres procesos diferentes dentro de un mismo campeonato. A la renuncia de Daniel Raschle antes de jugarse la primera fecha y después de haber seleccionado los jugadores y ordenando la pretemporada, sobrevino el ciclo Darío Labaroni que despertaba mucha expectativa y duró un suspiro por los benditos resultados que no aparecieron. El equipo jugaba bien, era protagonista pero no conseguía ganar y hasta perdió partidos increíbles en el Andrés Guacurarí de Garupá, un escenario que, en el certamen anterior, metía miedo. Entonces volvió Pedro Dechat, con la difícil tarea de enderezar el rumbo y tras varias tempestades, guió al equipo hasta una buena Reválida que le dio el premio de jugar los cuartos de final y nada más.
Dentro de un torneo duro donde grandes candidatos como Talleres y Juventud Antoniana quedaron en el camino, Crucero salió de la zona de Permanencia y se entusiasmó con pelear por algo más, pero chocó fuertemente con limitaciones de un plantel con poco recambio que se fue desgranando en plena temporada, porque a la salida de entrenadores, se le fueron sumando jugadores que, por diferentes motivos, partieron y achicaron aún más las variantes para el DT. Se fueron Hernando, Nieva, Monesterolo y Taborda; llegaron Abadie, Matto, Soto y Varaldo, pero el salto de calidad esperado, no se concretó.
La misma base de jugadores que vienen actuando desde el Argentino B, terminó poniendo la cara en los momentos calientes, más el aporte de jóvenes sin experiencia que poco a poco van sumando roce en una competencia más exigente como el Argentino A, caso Batista y Bareyro. En la última formación estuvieron Gaona, Matto, Medrano, Romero, Brítez, Marczuk, Gamarra, Soto y Escobar Fretes, (el otro sobreviviente es Cabrera que no jugó en San Francisco por acumulación de cinco tarjetas amarillas), todos apellidos repetidos en Crucero además de Márquez (jugó su peor partido en mucho tiempo), Peirone (la mejor producción en todos su partidos con la camiseta amarilla), Rodriguez, Yegros Tejada, Varaldo y compañía. Hace un par de meses perdió a Semino por fractura de tibia y peroné y el resto del plantel se completaba con Cúder, Correa, De Olivera y otros chicos de la Liga. Muy poco para pretender conseguir el objetivo del ascenso. Pero Crucero siempre apuesta por más, redoblará los esfuerzos y la clara señal la dio en pleno torneo cuando ya sumó a Gabriel Tomasini, Hugo Troche y promocionó a varios chicos de la Liga al plantel principal.
No habrá demasiado tiempo para descanso porque a fines de agosto, arranca la temporada 2011-2012 con el bonus de participar en la Copa Argentina, por lo tanto el plantel seguirá trabajando en Santa Inés, jugará amistosos en diferentes localidades del interior de la provincia mientras se definen altas y bajas para lo que viene. Pedro Dechat ya entregó la lista de prescindibles y los apellidos que formarán parte del nuevo proceso. En la primera nómina hay jugadores que integraron la base histórica y que ya no seguirán en el equipo entendiendo que “cumplieron su ciclo” en el club. Junto a los sobrevivientes se agregarán futbolistas que acepten el desafío de defender una camiseta que se ganó un prestigio en la categoría, en una institución que no se detendrá hasta conseguir el objetivo del ascenso. Dos jugadores más ya están prácticamente “abrochados” y sus nombres se conocerán en los próximos días, cuando finalicen su desvinculación con sus actuales clubes.
Sobran las frases hechas para definir este momento y aunque muchos piensen en balances, en Crucero la frustración pasó y es el momento de barajar y dar de nuevo.
Fuente: sitio club Crucero del Norte.




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