Telecentro volvió a ganar y gritó campeón

Telecentro volvió a ganar y gritó campeónFue más que Tamanduá en la revancha, le ganó 4 a 1 y armó su fiesta. Este fue su segundo título en el salonismo posadeño. El jueves, en el partido de ida, había ganado 3 a 1.
Fue el mejor y lo demostró. Cuando pudo jugar, jugó; cuando debió recurrir al sacrificio, le funcionó. Y por eso, por sus variantes, su poder de gol, su buen arquero y unos cuantos méritos, Telecentro Tacuarí se quedó anoche con el título del torneo Apertura.
En el partido revancha de la final, al que llegó como favorito por haber ganado 3 a 1 en la ida, volvió a dar cuenta de Tamanduá, esta vez por 4 a 1, y dio la vuelta olímpica ante su gente.
De poco sirvió el esfuerzo de Tamanduá. El oficio al equipo de Oscar Figueredo le permitió llegar varias veces con peligro al arco defendido por Eduardo Pawluszek, pero desaprovechó esas posibilidades y, cuando acertó al marco, la figura del arquero se agigantó para sostener la victoria telefónica.
Hay que decirlo: hasta los 6’30’’ del segundo tiempo, el partido estaba sólo 1 a 0 y el resultado estaba bien. Tacuarí era más pero no lo suficiente como para que la diferencia fuese mayor.
Telecentro volvió a ganar y gritó campeónFue entonces que entraron a tallar las diferencias físicas y la mayor cantidad de variantes -en nombres y en juego- que tienen los telefónicos y las distancias se ampliaron.
Rafael Alvarenga adelantó a Telecentro a los 4’37’’: Eduardo Mattos tuvo que salir de la bomba para intentar cortar un pase largo, no pudo y el zurdo, de derecha, abrió el marcador.
Tamanduá buscó los caminos sin desesperarse y tuvo tres situaciones claras en los primeros veinte minutos. En dos de ellas, Pawluszek se convirtió en figura. Pero también Mattos tuvo trabajo.
Apareció como interesante la labor de Gerardo Espoleta en Tamanduá, aunque el marcador no se modificó.
En la etapa complementaria la tónica no varió, aunque ya el cansancio empezó a hacer mella en el Oso Hormiguero y Telecentro, de a poco, empezó a arrimar peligro. Bruno Briñóccoli sorprendió con una actuación destacada, más allá de los goles que luego convirtió.
A los 6’30’’, el título de los telefónicos comenzó a quedar sellado: Alejandro Novak armó una buena jugada por la derecha, cruzó el disparo y Briñóccoli la empujó en el segundo palo.
Dos minutos después, Alvarenga anticipó en el centro de la cancha, avanzó y, otra vez de derecha, mandó la pelota al fondo de la red.
3 a 0 y, salvo que ocurriera un milagro, asunto liquidado. Y el milagro no se dio. Es más, 22 segundos después, Briñóccoli aumentó al definir en el mano a mano.
Hugo Galeano marcó el tanto del honor con un toque con calidad al ángulo de Pawluszek pero, en los diez minutos que siguieron, estuvo más cerca Telecentro de aumentar que Tamanduá de descontar.
Casi no aportó el ingreso de Bruno Ruiz Díaz como arquero volante porque un rato después debió reingresar Mattos porque Tamanduá cometió su sexta falta. Jorge Vera remató desde los 9 metros y tapó Bruja, quien se quedó pese tener problemas en un tobillo. Aun en esas condiciones, lo suyo fue para el aplauso.
Tuvo otra chance Vera y la tiró afuera y, por último, Guillermo Sebastián Duarte ejecutó el tercer libre sin barrera y el palo le dijo que no.
Qué importaba. Telecentro ya tenía el título en el bolsillo y el pitazo final le otorgó el título, merecido, en parte, por haber doblegado a un rival muy fuerte.
Tacuarí es el monarca del salonismo posadeño. Y es justo.

Fuente: Mariano Bachiller, Sólo Futsal.

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