Otra muestra de carácter y personalidad. Sacrificio cuando tiene arranques erráticos y mucho oficio para reordenarse tácticamente y golpear en los momentos claves. Crucero se muestra cada vez más maduro como equipo y la victoria de esta tarde en Córdoba, confirma que se consolida como grupo, con individualidades en gran nivel porque juegue quien juegue, no se resiente el esquema.
¿Iba a sentir las bajas? Para nada. Como visitante, Crucero consiguió su sexta victoria en el campeonato al superar a Racing de Córdoba 2 a 1. Es cómodo líder, con cuatro puntos de ventaja sobre Libertad y Gimnaisa y Tiro y está cada vez más consolidado como equipo.
La prueba era exigente por las urgencias del equipo de Coleoni, que venía de perder el clásico con Talleres y además se quedó sin tres jugadores por expulsiones. Pero también llegaba con enormes inconvenientes el elenco misionero, que estrenando su condición de único puntero del certamen, bajó al estadio Miguel Sancho con sensibles bajas y problemas de último momento. Marczuk y Brítez desgarrados y Mosevich expulsado, obligaron a Pedro Dechat a probar con Motta y Nievas en el doble cinco y soltar a Batista a la banda izquierda. Cabrera tuvo que volver al andarivel derecho, porque originalmente la idea era incluir a Martín Martínez por ese costado, pero en la última práctica en Misiones sufrió un golpe y ya en Córdoba, su tobillo no lo dejó practicar con sus compañeros. A contrarreloj, convocaron a Fernando Ramírez, que se tomó el colectivo y llegó a la concentración de Crucero, cuatro horas antes de que empezara el juego.
El duelo táctico
La apuesta del técnico local era presionar con tres delanteros que no permitieran la salida limpia desde los costados, sobre todo por el carril de Dardo Romero, donde Rivero y Molina hacían un tándem muy interesante. El Colectivero perdió juego con Polaquito a la derecha y en la primera diagonal a fondo de Albano Becina, el volante la empaló a la carrera para que el interminable Oscar Padua, aplicara un cabezazo que dejó sin reacción a Gaona, para adelantar a Racing a los 8 minutos de juego.
Lejos de sentir el golpe, lejos de desesperarse, Dechat tuvo reflejos para reordenar y dar en la tecla con el movimiento de piezas. Cabrera volvió como doble cinco, Motta se recostó por el carril izquierdo y arriesgó con Batista por la derecha. Y enseguida el visitante recuperó el control de la pelota y ya no tuvo tanta libertad Vilchez para maniobrar a las espaldas de Nievas Escobar. Y en la segunda llegada a fondo, Ricardone habilitó a Márquez, Cuqui enganchó en el área y metió el centro de derecha hacia el medio, para que Leandro Martínez, en la boca del arco, la empujara al fondo de la red.
Iban 30 minutos cuando Crucero consiguió merecidamente la igualdad y decididamente se acomodó mejor en la cancha, aprovechando el nerviosismo del rival. Es que Batista controló a Becica, Molina estaba más preocupado por Motta que por atacar y Márquez estaba intratable para los defensores académicos.
La salida del equipo local para el descanso del entretiempo, exasperó los ánimos de los hinchas locales, que se la agarraron con Coleoni y comenzaron a “calentar” el ambiente. Más todavía se puso tenso el clima cuando de movida, en el complemento, Márquez enfiló hacia el área y su remate final, casi se transformar en el 2 a 1. Pero enseguida, a los dos minutos, otra vez Márquez encaró por la izquierda, desairó a sus defensores y sacó un centro que Martínez cabeceó con precisión, el arquero Godoy manoteó y rebotó en el palo y de volea, otra vez Martínez la mandó al fondo de la red.
Golpe letal para Racing que dejó tres en el fondo y comenzó a sumar delanteros en el ataque y casualmente Crucero, cuando más lo atacan, mejor se defiende y sustentada en la gran tarde de Gaona y el impecable trabajo de Juan Matto González, cada centro racinguista, moría en la muralla defensiva misionera. Un remate de media distancia que pellizcó Gaona y rebotó en el palo y un tiro libre de Becica que el arquero sacó al córner fueron las aproximaciones más claras de una desesperado local, que iba sin ideas mientras el puntero se defendía con todo.
El pitazo final de Montero con 50 minutos jugados en el segundo tiempo, fue señal de desahogo en El Colectivero. Fue un festejo en unidad por dejar en el camino una semana muy complicada por lesiones y suspensiones y que igual les permitió mantener la punta. Dechat puede estar conforme porque a los que convocó, rindieron y hasta se dio el gusto de hacerlo debutar en la categoría a Adriel Kinyerski.
Gana fiel a su receta, pega en los momentos justos y después se defiende bien. Tiene una dupla encendida que de los 13 goles del equipo, marcó siete (cuatro Martínez y tres Márquez). También tiene recambio y sobre todo, carácter, personalidad y hambre de gloria, condimentos de un equipo líder y maduro.
Síntesis
RACING DE CÓRDOBA 1 – CRUCERO DEL NORTE 2
Racing: Gerardo Godoy, Matías Julio, Rodrigo Lopez, Gabriel Cedrón, Ariel Alarcón; Rubén Molina, Lucas Oviedo, Albano Becica, Pablo Vilchez; Luis Rivero y Oscar Padua. DT: Gustavo Coleoni.
Crucero: Julio Gaona; Rolando Ricardone, Juan Matto, Gabriel Tomasini, Dardo Romero; Franco Cabrera, Miguel Nievas Escobar, Pablo Motta, Maximiliano Batista; Fernando Márquez y Leandro Martínez. DT: Pedro Dechat.
Goles: 8′ Oscar Padua (RC), 30′ y 47′ Leandro Martínez (CN).
Cambios: Urruti por Alarcón; López por Molina y Herrera por Rivero (RC). Fernando Zampedri por Márquez, Miguel Medina por Martínez y Adriel Kinyerski por Batista (CN).
Amonestados: Martínez en Crucero.
Expulsados: No hubo
Cancha: Racing
Árbitro: Ariel Montero de Tucumán
Fuente: sitio club Crucero del Norte.




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